Aceptación y autoestima: ¿siendo comprensivo contigo mismo mejorará tu autovalía?

Aceptación y autoestima

Aceptación y autoestima: ¿cómo aprender a aceptarse a uno mismo y sentirse valioso?

Vivimos en una sociedad que busca el placer inmediato y a su vez evita cualquier señal de malestar. Estas concepciones nos llevan a pensar que el sufrimiento es malo y buscamos constantemente fuentes de satisfacción inmediata. Desarrollamos así un estilo de funcionamiento con tendencia al perfeccionismo y cuando se producen eventos negativos en nuestras vidas la pasamos muy mal. Este estilo dificulta la aceptación y la autoestima de forma sana, y en algunos casos puede favorecer la aparición o el mantenimiento de trastornos mentales, como la Anorexia.

 Esta manera de funcionar en la sociedad muchas veces es internalizada y aplicada a nuestra forma de ser, en donde permanecemos en una constante evitación de características negativas y nos obsesionamos con mostrar una imagen de nosotros muy positiva. Esto nos produce mucho daño, ya que estamos rechazando aspectos que forman parte de nuestra identidad.

 Resulta paradójico que mientras más intentamos mostrarnos como personas casi perfectas, más malestar generamos en nosotros mismos, ya que terminamos rechazando una parte de nosotros y proyectamos una imagen que no es real. Por lo tanto, más allá de evitar o rechazar ciertos aspectos de nosotros lo ideal es aprender a aceptarlos y desarrollar resiliencia.

 La condición humana y la aceptación 

Cuando hablamos de la «condición humana» hacemos referencia a aquellas circunstancias que determinan al ser humano, específicamente al conjunto de experiencias que todo ser humano debe vivir. El humano es un ser mortal, determinado biológicamente, por lo que existen una serie de acontecimientos que generan malestar, que no van a poder evitarse. Por ejemplo, la muerte, la enfermedad, la tristeza, el amor, el sentido de la vida, etc. Desde un punto de vista pericial, nos encontramos con esta problemática en personas víctimas de situaciones de acoso laboral, violencia de género o acoso sexual, entre otras.

 Ante esta situación, el simple hecho de existir puede generar cierto malestar, ya que la persona puede creerse un ser desprotegido ante el mundo y sus eventos, lo cual puede generar mucho miedo y por lo tanto se buscaría rechazar la idea de tener que experimentar dichas situaciones. Sin embargo, esta postura solamente generaría mayor malestar en la persona, ya que son situaciones que inevitablemente van a ocurrir. 

 Por lo tanto, teniendo en cuenta que siempre van a existir situaciones en donde no va a ser posible evitar el malestar, debemos hacerle frente desde otra perspectiva diferente a la evitación y el rechazo. La aceptación surge como una manera más adaptativa de afrontar el malestar y consiste en aprender a flexibilizar la rigidez de sus patrones evitativos. Nos permite, en cambio, dirigir nuestra conducta hacia nuestros valores y metas personales.  

La aceptación y la autoestima 

 Así como sucede con los eventos inevitables que ocurren en la vida, también existen ciertas características de nuestra persona que consideramos como negativas, pero que de igual manera forman parte de nosotros, por lo que evitarlas o rechazarlas no sería lo más conveniente, ya que ello solamente aumentaría el malestar. A través de la aceptación podemos ver que somos personas con características tanto positivas como negativas. No somos seres perfectos que buscan ser aceptados por todos, y aceptar esta idea resulta fundamental para poder lograr un equilibrio y fomentar el bienestar. 

 Es necesario señalar que aceptar nuestros aspectos negativos no significa ser conformista con ellos. Uno de los errores más comunes que cometen las personas es pensar que son de cierto modo y no van a cambiar. Otro error frecuente es la idea de “me tienen que querer como soy”.

Este tipo de ideas posicionan a la persona como un ser pasivo ante el mundo, en donde no hay nada que se pueda hacer para mejorar su situación. A pesar de lo negativa que pueda ser su situación, ya que según ellos: “es que soy así”.

Lo único constante en el ser humano es el cambio, toda persona tiene un potencial de crecimiento. Sin embargo, para generar un cambio es necesario tomar la decisión de realizar el cambio. 

Relación entre la aceptación y la autoestima

 La aceptación influye directamente en nuestra autoestima, por lo que al no aceptarnos a nosotros mismos la idea que tenemos sobre nuestra valía se verá afectada, generando sentimientos y pensamientos negativos hacia nosotros mismos, lo cual a su vez puede afectar nuestro concepto, imagen y autoeficacia. Por lo tanto, a través de la aceptación personal valoraremos mejor nuestras cualidades, sintiéndonos más seguros, así como también seremos conscientes de nuestros defectos y trabajaremos en ellos para mejorarlos, lo cual en definitiva generará un mayor bienestar y amor propio. Y no solo para nosotros mismos, este cambio te permitirá manejar la ansiedad en las relaciones.

 ¿Cómo desarrollar la aceptación? 

 Como ya hemos visto, la aceptación personal resulta muy importante para mejorar nuestra autoestima y generar una mayor sensación de bienestar. Por lo tanto, a continuación, te mencionamos algunas recomendaciones para desarrollar la aceptación: 

  •  Mejora tu comunicación asertiva 
  • Se consciente de tus miedos y defectos 
  • Ten presentes tus éxitos y fracasos personales 
  • No te juzgues 
  • Valórate como una persona única 
  • Potencia tu talento 
  • Trabaja en tus defectos 
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