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Imputable o inimputable: juego patológico

Volumen 1. Número. 1. Páginas 12-23. Diciembre 2022 (Versión online)

Modelo de Informe Pericial: Género y Repercusiones Forenses en el Juego Patológico

[An Expert Report Model: Gender and Forensic Implications in Pathological Gambling]

Pedro José Horcajo-Gil

Psicólogo forense, ámbito privado, España

Resumen

El juego patológico es un trastorno adictivo que causa un grave deterioro en la esfera personal, familiar, social y laboral de la persona. Una encuesta estatal estima que un 2,2% de españoles cumpliría criterios DSM-5 para el trastorno por juego o juego problemático. En algunos casos aumenta la frecuencia y cantidad económica apostada, y partiendo de que este aumento se asocia con actos delictivos es relevante saber si una persona es imputable o no. El juego patológico no anula la comprensión de los hechos pero sí afecta a las funciones cognitivas y la volición. El objeto de una pericial en este supuesto es establecer el nexo causal entre el juego problemático y los hechos delictivos. En este artículo se presenta un marco teórico del juego patológico, una revisión de jurisprudencia y un modelo de informe pericial sobre el trastorno de juego patológico e imputabilidad en la Ley penal española.

Abstract

Pathological gambling is an addictive disorder that causes a severe impairment in the personal, family, social and work sphere of the person. A state survey estimates that 2.2 % of Spaniards would meet the DSM-5 criteria for gambling disorder or problem gambling. In some cases, the frequency and economic amount wagered would increase, and considering this increase is associated with criminal acts, it is relevant to know if a person is responsible or not. Pathological gambling does not override understanding of the facts, but it affects cognitive functions and volition. The object of an expert report in this case is to establish the causal link between the problematic gambling and the criminal acts. This paper presents a theoretical frame about the pathological gambling, a review of jurisprudence and an expert report model about gambling disorder and criminal responsibility in the Spanish Criminal Law.

Palabras clave

juego patológico, perspectiva de género, imputabilidad, informe pericial psicológico, repercusiones forenses

Keywords

gambling disorder, gender perspective, criminal responsibility, expert psychological report, forensic implications

Versión online

Para citar este artículo: Horcajo-Gil, P. J. (2022). Género y repercusiones forenses del juego patológico en la responsabilidad penal: caso práctico. Journal of Psychology Applied to the Trial Process, 1(1), 12-23.

Correspondencia: pedrojosehorcajo@psicologia-forense-madrid.es (P. J. Horcajo-Gil).

La conducta de juego patológico se puede describir como un continuo en que la persona pasa de una conducta de juego socialmente aceptado a un progresivo uso y abuso del juego (González-Trijueque y Graña, 2008; Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones [OEDA], 2021). El juego patológico es un trastorno crónico en el que se produce una progresión en la frecuencia, cantidades apostadas y tiempo dedicado a la conducta de jugar. Esta progresión se asocia a una serie de consecuencias negativas en el ámbito personal, familiar, social y laboral de la persona afectada. Asimismo, las recaídas entre los jugadores patológicos son frecuentes. La conducta de juego patológico se puede describir como un continuo en que la persona pasa de una conducta de juego socialmente aceptado a un progresivo uso y abuso del juego (González-Trijueque y Graña, 2008; Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones [OEDA], 2021). El juego patológico es un trastorno crónico en el que se produce una progresión en la frecuencia, cantidades apostadas y tiempo dedicado a la conducta de jugar. Esta progresión se asocia a una serie de consecuencias negativas en el ámbito personal, familiar, social y laboral de la persona afectada. Asimismo, las recaídas entre los jugadores patológicos son frecuentes (González-Ortega, Echeburúa, Corral, Polo-López y Alberich, 2013).

Imputable o inimputable: el informe pericial de imputabilidad por juego patológico y conductas adictivas

Aunque desde principios del siglo XX algunos autores, comenzaron a estudiar las conductas de juego excesivo no es hasta 1980 que la Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association [APA])  introduce el juego patológico como una categoría diagnóstica incluida en el apartado «Trastornos por el control de impulsos no clasificados en otros apartados» de la tercera edición del Manual estadístico y diagnóstico de los trastornos mentales (Statistical and diagnostic manual of mental disorders third edition [DSM-III] ).

Cuando hablamos de ser imputable o inimputable, hay que señalar que, si bien el jugador patológico muestra incaacidad para desarrollar frenos inhibitorios que ofrezca resistencia a los impulsos, en este caso de juego, presenta grandes similitudes con las adicciones a sustancias. Por ejemplo, la dificultad para cesar en la conducta, la dependencia físico-psíquica, la tolerancia o la pérdida de control sobre el consumo (Castilla, Berdullas, Vicente y Villamarín, 2013; Moragues, 2001).

Así, en las clasificaciones nosológicas actuales el juego patológico es considerado una adicción conductual, según los criterios tanto del DSM-5® (APA, 2014) como de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11; Organización Mundial de la Salud, 2022). El Informe Pericial sobre Imputabilidad en Juego patológico debe valorar estos criterios acerca de la base psicopatológica que está detrás de ser imputable o inimputable.

Imputabilidad, juego patológico y juegos de azar

Aunque cualquier juego puede producir una adicción en una persona se considera potencialmente muy adictivo el juego de azar con recompensa económica. Esto se debe, por una parte, porque no todas las conductas son reforzadas y no siempre (reforzamiento intermitente). Este tipo de mecanismo de reforzamiento es el más potente para el mantenimiento de una conducta determinada.

La conducta de juego patológico se suele iniciar en la fase de ganancia en la que se favorecen distorsiones cognitivas que hacen pensar al jugador que dispone de unas habilidades especiales para el juego.

Consecuencias negativas del juego a tener en cuenta en un informe pericial que está destinado para decidir si una persona es imputable

Las consecuencias negativas del juego continuado en el ámbito económico, familiar, social y laboral de la persona aumentan el estrés de la persona afectada. El jugador patológico, para poder recuperar las pérdidas producidas por las apuestas aumenta las cantidades de dinero y la frecuencia del juego porque sabe que alguna vez podría ganar (refuerzo positivo intermitente). Además, el juego se convierte en una forma de evadirse de los problemas.

Otro factor de menor importancia es que el reforzador primario (el dinero) está precedido por estímulos condicionados que lo anteceden. Por ejemplo, determinadas músicas o sonidos están ligados al premio en las máquinas tragaperras (Carbonell, Talarn, Beranuy, Oberst y Graner, 2009; Echeburúa, Salaberria y Cruz-Sáez, 2014; González-Trijueque et al., 2008).

Juegos de azar online: ¿son relevantes para imputar a una persona?

Diversos estudios han hallado un nivel de riesgo mayor en los jugadores de la modalidad online en comparación con los presenciales (Castilla et al., 2013).

Esto se debe, en primer lugar, a la disponibilidad del estímulo, que solo requiere acceder a internet y darse de alta en una cuenta de una casa de apuestas online. Esto hace más accesible el juego y, además, preserva la privacidad del jugador. Además, la estimulación visual para llamar la atención, la posibilidad de jugar en solitario, de jugar una apuesta de baja cuantía, o la brevedad del lapso de tiempo transcurrido entre la apuesta y el resultado (refuerzo inmediato) son otros de los factores que potencian la adicción al juego en la modalidad online (Carbonell et al., 2009; Castilla et al., 2013).

Especificación de juego online

En la CIE-11 se incluye el Trastorno por juego de apuestas, predominante en línea como una categoría diagnóstica específica (Organización Mundial de la Salud, 2022).

Es importante que el informe pericial de imputabilidad por juego patológico diferencie bien entre estos tipos de adicciones al juego.

Criterios diagnósticos para valorar en el informe pericial de imputabilidad por juego patológico

Como se ha señalado, las adicciones no son consecuencia solo de sustancias que producen adicciones, sino que pueden ser conductuales. En la CIE-11 se considera que las adicciones conductuales son:

trastornos debidos a comportamientos adictivos son síndromes reconocibles y clínicamente significativos asociados con malestar o interferencia con las funciones personales que se desarrollan como resultado de comportamientos repetitivos en búsqueda de alguna recompensa que no implican el uso de sustancias que producen dependencia (Organización Mundial de la Salud, 2022).

Definición de juego compulsivo

El jugador patológico se caracteriza por 1) la pérdida de control en la intensidad, la frecuencia o la duración de la conducta de juego; y 2) interferencia en el funcionamiento de la persona en las distintas esferas y 3) la dependencia psicológica del juego (Carbonell et al., 2009; Echeburúa, Amor y Yuste, 2000; Echeburúa et al., 2014). Tanto en la clasificación diagnóstica del DSM-5® como la de la CIE-11 coinciden a la hora de determinar los factores mencionados como criterios diagnósticos.
En la Tabla 1 se comparan los criterios diagnósticos del trastorno de juego patológico en las clasificaciones nosológicas internacionales DSM-5® y CIE-11.

Caracterización del jugador patológico en el informe pericial de imputabilidad por juego

A diferencia de otras conductas adictivas, el juego patológico se distribuye por todas las clases sociales y por todas las edades, aunque afecta en mayor medida a adolescentes y personas más vulnerables psicológicamente. Desde una perspectiva psicopatológica, la depresión, los trastornos de ansiedad y el abuso de alcohol están asociados con frecuencia al juego patológico en forma de trastornos comórbidos (Echeburúa et al., 2014).

Evolución en la conducta de juego y relación con imputabilidad

En la adquisición de la conducta de juego intervienen factores culturales como la disponibilidad del juego y la actitud hacia el juego de los grupos de socialización de la persona. Así, antecedentes familiares de juego patológico o frecuentar personas con problemas de juego constituyen un factor de riesgo a la hora de desarrollar este trastorno.

Generalmente, desde el descubrimiento del juego siguen varios años en los que la persona mantiene una conducta de juego social.

En el inicio de la conducta de juego patológico intervienen factores precipitantes como una mayor exposición al juego o la presencia de algún estresor, entre otros (González-Trijueque et al., 2008). Asimismo, en el desarrollo y mantenimiento de los problemas de juego interactúan una serie de factores biológicos, sociales y culturales (González-Ortega et al., 2013), que el informe pericial de imputabilidad por juego debe determinar.

Imputable o no imputable: Diferencias de género en el juego

Se estima que el trastorno por juego patológico afecta al 2,2% de la población española, según datos del Informe sobre Adicciones Comportamentales 2020 (Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, 2021). Aunque el valor es superior en los hombres (2,9%), se estima que un 1,4% de las mujeres presentaría un juego problemático en España.

El juego patológico en hombres y la relación con imputable

La motivación principal en los hombres para jugar es la búsqueda de sensaciones o la ganancia de dinero. Fundamentalmente tienen preferencia por las apuestas deportivas, las máquinas tragaperras y el casino. Diversos estudios han hallado características de la personalidad relacionadas con la impulsividad y la búsqueda de sensaciones. Además, se asocian como factores de riesgo el abuso de alcohol y drogas y las conductas antisociales. El inicio del juego es anterior que en las mujeres pero su progresión es más lenta (Corral, Echeburúa e Irureta, 2005; Echeburúa et al., 2014; Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, 2021).

Tabla 1. Criterios diagnósticos del trastorno por juego patológico de las clasificaciones nosológicas internacionales DSM-5® y CIE-11

 

Informe pericial imputabilidad juego, Informe pericial atenuante juego

El juego patológico en mujeres

En cuanto a las mujeres, se comprueba que la edad de inicio en el juego es más tardía, entre los 35 y 40 años, pero su progresión hacia lo que se considera una conducta patológica es mucho más rápida que en el caso de los hombres (efecto telescopio). Especialmente en mujeres con problemas de autocontrol, apoyo social escaso y déficit de recursos para afrontar situaciones de estrés.

El bingo es el tipo de juego más presente debido, entre otros factores, a factores culturales ya que tiene una mayor aceptación social. En menor medida, las máquinas tragaperras son también un juego prototípico de jugadoras patológicas. Suelen recurrir al juego para hacer frente a problemas personales y familiares. Así como afrontar un estado de ánimo disfórico, la depresión o la ansiedad.

Un informe pericial de imputabilidad por juego profesional debe tener en cuenta los distintos patrones de juego.

 

Factores de riesgo

En cuanto a los factores de riesgo asociados, destacan los antecedentes familiares de juego o alcohol, sucesos traumáticos en la infancia como maltrato o abuso sexual infantil, así como haber sido víctimas de violencia de género. En cuanto a las dimensiones de personalidad se ha hallado una tendencia a la introversión y a una personalidad depresiva premórbida.

Asimismo, la depresión primaria, la sintomatología ansioso-depresiva, la bulimia, el consumo de alcohol o de fármacos y la adicción al sexo son otros factores de riesgo. Los factores precipitantes son el consumo excesivo, la estancia habitual en bares y frecuentar con jugadores patológicos. El estigma social negativo es mucho más acentuado en la mujer, lo que contribuye a no reconocer el problema y a la búsqueda de ayuda terapéutica (Castilla et al., 2013; Corral et al., 2005; Echeburúa, González-Ortega, Corral y Polo-López, 2011; Echeburúa et al., 2014; González-Ortega et al., 2013).

 Juego Patológico y delitos penales: el informe pericial de imputabilidad por juego

Desde una perspectiva jurídica el problema del juego patológico no es la adicción al juego, sino la comisión de actos delictivos. En los jugadores patológicos el juego actúa como un tóxico creando una dependencia cada vez mayor y, en consecuencia, síndrome de abstinencia que lleva en ocasiones a cometer actos delictivos, con el único fin de conseguir dinero para seguir jugando.

Una característica distintiva es que los jugadores no tienen habitualmente una historia previa de comisión de delitos. En las primeras fases de la adicción, los delitos están relacionados con la sustracción de dinero en el medio familiar o laboral con la intención de devolverlo en cuanto pueda. Esto lleva a la persona a jugar por lo que entra en un círculo vicioso del que es difícil salir.

Escalada en la gravedad de los delitos

A medida que progresa el trastorno comienza a cometer delitos con mayor frialdad y pierde la capacidad de gobernar su conducta de acuerdo con la moral establecida y sus propios principios, llegando a cometer en los casos más extremos hurtos o robos con intimidación.

Tipos de delitos relacionados con el juego compulsivo a tener en cuenta en el informe pericial de imputabilidad por juego

Por lo general los delitos cometidos son:

– Delitos contra el patrimonio: estafas, hurtos o robos, falsificación, apropiación indebida, malversación de fondos o extorsión.

– Conductas violentas: agresiones a personas o daños.

Sin embargo, para exigir responsabilidad penal a una persona no basta con la realización de un hecho tipificado en nuestro Código Penal, sino que también es necesaria la afirmación de culpabilidad del sujeto. En este sentido, es necesario tener en cuenta si una persona puede ser o no imputable (Echeburúa, Amor y Yuste, 2000; González-Trijueque et al., 2008; Moragues, 2001), y el informe pericial de imputabilidad por juego es una prueba.

La imputabilidad en los jugadores patológicos

La imputabilidad de una persona hace referencia a su aptitud para responder de sus actos. Esto requiere capacidad para conocer la norma (capacidad cognoscitiva) y para adecuar la conducta a la norma (capacidad volitiva).

Los jugadores patológicos cuando cometen un delito son conscientes de la ilicitud de su conducta pero no son capaces de controlarla. Por ello, cuanto más panificada sea la conducta delictiva (como en el caso de estafas o malversación de fondos) la imputabilidad de la persona es mayor. En cambio, cuando las conductas son claramente impulsivas y derivadas del síndrome de abstinencia la imputabilidad es menor (Echeburúa, Amor y Yuste, 2000).

STS 5851/2013 de 4 de diciembre

En la misma línea señala que:

la compulsión del ludópata actúa en el momento en que la oportunidad del juego se le presenta y domina su voluntad en torno al acto concreto de jugar, su relevancia afectará a la valoración de las mismas temporal e inmediatamente dirigidas a satisfacer tal compulsión en el ámbito lúdico, mientras que en otros actos más lejanos obrará solo como impulso organizado para lograr el futuro placer del juego, impulso que es en ese estadio, racional y dominable, o al menos no irrefrenable.

La aplicación de la atenuante o la eximente

En el Código Penal no se hace una alusión específica al juego patológico como eximente o atenuante. La jurisprudencia ha considerado reiteradamente el juego patológico como una atenuante analógica, como se apunta en la STS 37/2017 de 12 de enero, aunque en el Código Penal existen otras posibilidades que diversas sentencias han utilizado.

Por otra parte, hasta la publicación del DSM-5® en 2013 el juego patológico se clasificaba como un trastorno por falta de control de los impulsos (F63.0), en la misma categoría que otros trastornos como la cleptomanía o la piromanía. Es por ello por lo que, en otras sentencias más antiguas, la relación de la atenuante analógica se hacía con el art. 20.1, es decir, con el trastorno mental como en la SAP Zamora de 16 de junio de 2011.

Valoración de un trastorno psicológico en el informe pericial de imputabilidad

Los tribunales, a la hora de valorar su imputabilidad, cuentan con las siguientes posibilidades:

– La no apreciación del trastorno.

– Apreciación del trastorno, pero que este no tenga relación con el hecho objeto de juicio.

– Aplicación de la atenuante analógica del artículo 21.7 CP.

– La aplicación del artículo 21.2 CP.

– Aplicación del artículo 20.2 CP, considerando al acusado inimputable y consiguientemente quedando exento de responsabilidad criminal.

Atenuante analógica (art. 21.7 CP)

Cuando la capacidad volitiva se halla mermada pero no anulada. Esta afectación debe tener cierta gravedad para que pueda producirse atenuación de la pena. Se aplicará la pena correspondiente al delito en su mitad inferior o, si se considera muy cualificada, inferior hasta en dos grados.

Eximente incompleta (art. 21.2 CP)

Se reserva para los supuestos en los que efectivamente existe una afectación a la voluntad del sujeto mayor que la que se daría en el caso de la atenuación, pero tampoco completa, no pudiendo aplicar una eximente total. Se considera al acusado semiimputable, y para la determinación de la pena se atenderá al art. 68 del Código Penal.

Eximente completa (art. 20.2 CP)

Como se señala en la STS de 4 de febrero de 2013, para aplicar la eximente completa se requiere en primer lugar la anulación absoluta de la voluntad del sujeto, y en segundo, que el acto delictivo sea inmediato a esa obcecación de la voluntad. La eximente completa para casos de juego patológico no es habitual en nuestra jurisprudencia, aunque se ha aplicado en diversas sentencias de Audiencias Provinciales como la SAP de Navarra de 2 de junio de 2005.

 

La valoración de la imputabilidad en la jurisprudencia y las repercusiones forenses del informe pericial de imputabilidad por juego

Como señala la STS 60/2016, se utiliza el «criterio mixto», «biológico-psicológico» o «normativo-psicológico» para valorar la imputabilidad. Aunque la imputabilidad es un concepto jurídico y su valoración corresponde a los juzgadores (Moragues, 2001), requiere del conocimiento científico para poder determinar la:

– Existencia de una base patológica (alteración o anomalía).

En este caso, el trastorno por juego patológico. Así, la Sentencia de la Audiencia Provincial de Zamora de 3 de noviembre de 2017 hace hincapié en la distinción entre jugador patológico y jugador social, siendo este último completamente imputable.

– Un efecto psicológico.

En el informe pericial de imputabilidad por juego se ha de demostrar si el trastorno ha afectado de forma significativa la capacidad cognoscitiva y/o volitiva de la persona a la hora de cometer el acto delictivo. La STS 932/2013 de 4 de diciembre, incide en la necesaria prueba sobre la relación de causalidad entre el trastorno y la comisión del delito, que se conoce como “delincuencia funcional”.

Informe psicológico pericial para valorar la imputabilidad

En este marco, el informe psicológico pericial es una prueba de vital importancia:

– Para establecer las funciones psíquicas afectadas (criterio cualitativo) y su intensidad o gravedad (criterio cuantitativo). Así, en la STS 78/2017 de 9 de febrero, el Alto Tribunal consideró que no existía una prueba fehaciente del grado de afectación de la ludopatía del condenado, debido a que no se había presentado un informe pericial.

– Para probar, a efectos de reducir la imputabilidad, que los delitos están en conexión directa con la patología de la persona (criterio cronológico; Echeburúa et al., 2000; González-Trijueque et al., 2008), ya que el trastorno podría suponer un atenuante.

En este artículo se presenta un modelo de informe psicológico pericial de imputabilidad por juego patológico en el que se valora la afectación psíquica de una jugadora patológica en relación con un delito contra el patrimonio.

 

Objeto del informe pericial de juego patológico

– Evaluar si el estado psicológico de la persona peritada es compatible con un trastorno de juego patológico.

– Establecer el nexo causal entre el estado psicológico de la persona peritada con la comisión del acto delictivo.

 

Metodología del peritaje de juego patológico

Entrevista semi-estructurada con la persona peritada

(Día) de (mes) de (año).

Entrevista con terceros informadores

Entrevista con Andrea, la hija de la persona peritada.

Test aplicados a la persona peritada en el peritaje de juego patológico

Test psicológicos con escalas de validez que evalúan la presencia/ausencia de síntomas psicopatológicos y de rasgos anómalos de personalidad.

– PAI (Personality Assessment Inventory). Inventario de Evaluación de la Personalidad. Autores: Morey (2007); adaptación española: Ortiz- Tallo, Santamaría, Cardenal y Sánchez (2011).

– MCMI-IV (Millon Clinical Multiaxial Inventory-IV). Inventario Clínico Multiaxial de Millon. Autores: Millon, Grossman y Millon (2015); adaptación española: Dpto. I+D Pearson Clinical en colaboración con Sánchez y Cardenal (2018).

Documentación aportada por la persona peritada que se examina para elaborar el informe pericial de imputabilidad

– Informe diagnóstico y evolución del servicio de Psiquiatría.

– Informe psicóloga privada.

– Extractos bancarios.

– Nóminas.

– Historial de Casa de Apuestas.

– Solicitudes de préstamos.

– Extractos tarjeta de crédito.

– Documentos de casa de empeño.

– Documentación del procedimiento judicial.

Antecedentes en el ejemplo de modelo de informe pericial de imputabilidad por juego patológico

Situación actual

Julia, la persona peritada, solicita informe psicológico pericial a tenor del procedimiento judicial penal en el que se halla inmersa. Refiere que ha sido denunciada por la propietaria de la peluquería en la que trabajaba por un delito de hurto y otro delito de apropiación indebida.

Manifiesta que cuando cometió los actos de los que la acusan necesitaba dinero para sufragar los gastos de juego. Doña Julia refiere que fue despedida del trabajo por estos hechos y que tuvo que contarle a su hija lo que había pasado.

Asimismo, doña Julia refiere que su hija la convenció para que fuese a tratamiento y que desde entonces acude con regularidad a sesiones individuales y grupales.

Recorrido psicobiográfico (anamnesis)

Julia nace en Turón (Asturias), en 1974, en el seno de una familia humilde, y es la mayor de dos hermanos. Sus padres están fallecidos y su hermano vive. Refiere que su hermano vive en Asturias y aunque tienen buena relación no mantienen un contacto frecuente.

Su padre se dedicaba a la minería del carbón y su madre «servía» en una casa de una familia acaudalada de la zona. Refiere que su padre trabajaba muchas horas y que era un gran aficionado al mus. Solía jugar las partidas en el bar y algunas veces ella le acompañaba porque le daba «suerte», lo que disgustaba muchísimo a su madre. De su madre, doña Julia refiere que pasaba más tiempo con ella y su hermano, y que era muy cariñosa.

Adolescencia

La persona peritada refiere que era tímida y no tenía muchas amigas. Pasaba mucho tiempo jugando con sus muñecas y le gustaba maquillarlas y peinarlas. Manifiesta que cursó la E.G.B. sin problemas y cuando terminó comenzó a trabajar como aprendiza en una peluquería de Oviedo. Se mudó a la casa de su tía materna que vivía en Oviedo y estaba sola desde que enviudó.

Doña Julia recuerda esta etapa como muy feliz. Le encantaba su trabajo y entre sus clientas empezó a hacer grandes amigas. Su tía no había tenido hijos y le compraba ropa, salían de paseo al cine y cuando empezó a ser más mayor los domingos al Bingo. Refiere que se arreglaban mucho para ir y que se tomaban un refresco y jugaban un cartón o dos.

Contexto en el que conoce a su marido

La persona peritada manifiesta que conoció a su marido en el Bingo. Él trabajaba de camarero y empezaron a salir y se enamoraron. Se casó con 18 años y se trasladaron a Madrid porque su marido la convenció de que tendrían mejores oportunidades de trabajo. Ella accedió porque eran años de crisis y en la peluquería cada vez había menos trabajo. Refiere que le costó mucho irse de Oviedo porque tenía muchas amigas y a su tía pero que empezó esta nueva etapa con ilusión.

Doña Julia refiere que se mudaron de alquiler a un apartamento pequeño situado en la calle Maqueda de Aluche. Su marido pronto encontró trabajo en un restaurante de Callao y ella comenzó a trabajar en una peluquería cercana a su casa. Al año se quedó embarazada y nació su hija Andrea.

Convivencia

Decidieron que no se incorporaría de nuevo al trabajo porque no tenían familia en Madrid ni nadie que les ayudase con la niña. Refiere que pasaba mucho tiempo sola. Con frecuencia lloraba, le costaba comer y no dormía bien.

Cuando su hija comenzó la Educación Infantil se sintió aliviada. Consiguió un trabajo de media jornada en una peluquería. Después de llevar a su hija al colegio, desayunaba en un bar y entraba a trabajar. A veces le sobraba tiempo antes de entrar a la peluquería y echaba unas monedas a las «maquinitas». Refiere que le fascinaba la música y los colores, y que le recordaba al Bingo de Oviedo. Refiere que también echaba la lotería los sábados para «probar suerte» pero que no gastaba mucho. Su marido y ella trabajaban y consiguieron ahorrar la entrada para un apartamento. Iban de veraneo a Asturias y a Benidorm y refiere que eran felices.

Comienzo de la conducta de juego

En 2004 su tía, con la que había vivido en Oviedo, falleció y le dejó parte de la herencia. Su hija estaba a punto de empezar el instituto y utilizó parte de la herencia para abrir su propia peluquería. Trabajaba muchas horas pero la clientela iba aumentando y contrató a una auxiliar de peluquería para que la ayudara. Parecía que todo iba bien cuando su marido enfermó y falleció de un cáncer al año. Doña Julia refiere que quedó profundamente abatida, se sentía mal por el tiempo que había dedicado al negocio y no a estar con él, se sentía vacía, tenía ganas de llorar todo el tiempo o estaba nerviosa.

Sus amigas trataban de animarla y un día la llevaron al Bingo «Canoe» de la Castellana. Fue llegar y se empezó a sentir mejor, los recuerdos de Oviedo, las luces, y «cantó Bingo». Su hija era adolescente y solía salir con sus amigas o con algún novio. Empezó a frecuentar el Bingo los fines de semana. Cuando no podía ir con una amiga iba sola, se tomaba una copa y jugaba dos o tres cartones.

Aumento de la conducta de juego

Doña Julia refiere que en 2008 tuvo que despedir a su trabajadora por la crisis, aunque consiguió mantener el negocio a flote con muchas horas de trabajo. Para aliviar el estrés iba cada vez más al Bingo, ya no solo los fines de semana, sino entre diario. En 2013 cerró el negocio porque no podía pagar ni los impuestos ni los proveedores por los gastos de juego. Refiere que sabía que «se le había ido de las manos» y que tenía un problema y empezó a ir a tratamiento. Solo quería que su hija no se enterara y sacarla adelante.

Recaída en la conducta de juego patológico

Empezó a trabajar en una cadena de peluquerías como encargada. Hacía horas extras para pagar las deudas que había contraído y dejó el tratamiento, aunque pensó que ya no lo necesitaba. Doña Julia refiere que estuvo varios años sin jugar. En 2018 un día iba en el autobús al trabajo y estaba jugando a un juego del móvil cuando vio el anuncio de una casa de bingo online. Registrarse era gratis y por 50€ te daban un bono de bienvenida de 200€. No pudo resistirlo y se registró y empezó a jugar.

Solía jugar en el trayecto del autobús pero después lo hacía también en el trabajo. Al principio no gastaba demasiado, unos 30€ a la semana, pero cada vez hacía apuestas mayores y empezó a gastar el saldo de su tarjeta de crédito. Pensaba que era cuestión de tiempo recuperar lo que había perdido, y empezó a ir a una casa de empeños a vender sus joyas.  Lo que más le dolió fue vender su anillo de casada y también «tomó prestada» una medalla de la comunión de su hija. Sabía que no se la ponía pero un día le preguntó por ella y, según refiere «me hice la tonta».

Eclosión del conflicto en su puesto de trabajo

En el trabajo, como era la encargada, tenía acceso a la caja. Al principio cogía pequeñas cantidades y justificaba los descuadres con las vueltas a las clientas. Mentía y les echaba la culpa a las aprendices. También empezó a coger productos para vendérselos a las vecinas: champús y mascarillas, entre otros, hasta que fue un paso más allá y cogió varias planchas y secadores de pelo que vendían en la peluquería.

Afrontamiento de la situación de poder ser imputada

Como encargada, solía ser ella la que pagaba a los proveedores o iba al banco a por cambio. Por ello, tenía acceso a las cuentas de la empresa, por lo que empezó a desviar pequeñas cantidades a sus cuentas. La dueña del negocio empezó a sospechar que algo pasaba y un día se presentó a última hora cuando estaba haciendo la caja. La pilló con dos planchas y 400 euros en el bolso. Fue despedida de inmediato y la dueña interpuso una denuncia.

Refiere que lo más duro fue contárselo a su hija y que Andrea, en lugar de reprochárselo, le mostró comprensión y la acompañó al tratamiento.

Análisis funcional

El análisis funcional es una técnica que permite analizar sistemáticamente las conductas problema con carácter psicopatológico, así como sus antecedentes y consecuentes (Esbec y Gómez-Jarabo, 2000; González-Trijueque y Graña, 2008; Horcajo-Gil et al., 2017). A continuación, en la Tabla 2 se expone un ejemplo representativo de la problemática con el juego que refiere doña Julia, exponiendo sus respuestas en el plano cognitivo, emocional/fisiológico y conductual, así como las situaciones antecedentes y consecuentes.

Tabla 2. Análisis funcional de una situación relacionada con el juego de doña Julia

Informe pericial imputabilidad juego, Informe pericial atenuante juego

Entrevistas con terceros informadores

Para realizar el informe pericial de imputabilidad por juego se entrevistó a la hija de doña Julia. Refiere que su madre es una persona afable, cariñosa y muy luchadora. Manifiesta que su padre falleció cuando ella tenía 12 años y que su madre ha trabajado mucho para que ella estudiara y no le faltara nada. Refiere que su madre tenía un negocio propio pero que tuvo que cerrarlo en 2013 porque acumulaba muchas deudas.

Manifiesta que en una ocasión fue con su madre al Bingo y la vio descontrolada, bebía un poco de más y se enfadaba mucho si perdía o se emocionaba si ganaba. Aunque le llamó la atención pensó que su madre no solía salir y que era normal que «desfasara» un poco.

Refiere que, aunque su madre tenía un comportamiento extraño, no sospechaba nada hasta que su madre le contó lo que había pasado en la peluquería. Recuerda que su madre estaba preocupada siempre por no poder pagar las facturas y que llegaban muchas cartas del banco. Además, estaba todo el día conectada al móvil. También refiere que en una ocasión le pidió la medalla de la primera comunión a su madre y ella no la encontró y que le extrañó porque su madre era muy ordenada.

Cuando su madre le contó lo que pasaba solo quiso ayudarla, aunque también refiere que se sintió culpable: «Mi madre estaba muy rara y a veces pienso que no quise ver que le pasaba algo».

Análisis documental

Situación financiera de doña Julia ante el hecho de poder ser imputada

Según se constata en la documental examinada para elaborar el informe pericial de imputabilidad por juego compulsivo (extractos bancarios e ingresos en cuenta de casa de apuestas online) doña Julia ha gastado 13597 euros en apuestas entre 2018 y 2021. Esto supone un promedio de 3399,25 euros anuales y 287,27 euros mensuales. En la Figura 1 se muestra la evolución del gasto realizado en apuestas entre los años 2018 y 2021.

Figura 1. Gastos en apuestas e ingresos de doña Julia entre los años 2018 y 2021

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Incremento del gasto en juego

Como se puede observar en la Figura 1 se incrementa el gasto en juego desde 2018 a 2021. En 2021 se observa un incremento del gasto en juego significativo en relación con 2020. Hay que tener en cuenta, además, que en 2021 doña Julia apostó entre enero y abril de 2021, fecha en la que tras ser despedida comenzó terapia.

Asimismo, el número de apuestas realizadas aumenta. En 2018 doña Julia realiza 27 apuestas, en 2019 aumenta a 44, en 2020 juega un total de 66 veces y en 2021 104.

Respecto de la relación entre gastos en apuestas e ingresos de doña Julia se observa que cada vez más doña Julia destina una mayor parte de sus ingresos a las apuestas. Además, en 2021 los ingresos son inferiores a los gastos en apuestas. Esto lleva a la persona peritada a utilizar su tarjeta de crédito y a solicitar dos préstamos personales para afrontar su situación financiera y seguir apostando, como se puede observar en la Tabla 3.

Tabla 3. Gastos de tarjeta de crédito y préstamos que doña Julia destinó al juego

Año Tarjeta Préstamos Empeños Total
2018
2019 300€ 200€ 500€
2020 600€ 1000€ 300€ 1900€
2021 5000€ 500€ 5500€
Total 900€ 6000€ 1000€ 7900€

Documentación clínica anterior de doña Julia que se valora en el informe

De la documentación clínica examinada se aprecia que doña Julia fue diagnosticada de un trastorno mixto ansioso-depresivo por el servicio de Psiquiatría en 2005, y se pautó tratamiento farmacológico. Asimismo, se aporta informe de Psiquiatría de 2013 en el que fue diagnosticada con un trastorno mixto ansioso-depresivo.

Por otra parte, doña Julia aporta un informe de una psicóloga privada a la que estuvo asistiendo en 2013. Y, además, en el informe consta que según apreciación clínica y pruebas aplicadas doña Julia presenta un trastorno por juego patológico.

En mayo de 2021 fue diagnosticada por el servicio de Psiquiatría de un trastorno por juego patológico y un trastorno de depresión mayor. En los informes de seguimiento de mayo de 2021 se informa que doña Julia evoluciona de forma favorable del trastorno por juego patológico, que se halla en remisión.

 

Resultados

Exploración psicológica en el informe pericial de imputabilidad por juego

La persona peritada se muestra colaboradora y se establece un clima adecuado para la evaluación. Se encuentra bien orientada en espacio, tiempo y persona, apreciándose un nivel adecuado de consciencia y ausencia de alteraciones atencionales. Se estima un nivel de inteligencia sin déficit alguno. Tampoco se evidencian alteraciones en la senso-percepción. El lenguaje utilizado es apropiado y adecuado al nivel educativo de la persona peritada. No hay alteración del contenido ni curso del pensamiento. En cuanto a la abstracción, es adecuada, ya que presenta expectativas de futuro realistas y buen ajuste a la realidad.

A nivel emocional se muestra eutímica, aunque impresiona ansiedad cuando habla de los hechos ocurridos. El discurso se desarrolla lógico y con un tono afectivo vivo, y su contenido es coherente en todo momento con la emocionalidad que lo impregna. Manifiesta tener antecedentes psicológicos de depresión.

Pruebas aplicadas a la persona peritada

Test psicológicos con escalas de validez que evalúan la presencia/ausencia de síntomas psicopatológicos y de rasgos anómalos de personalidad

PAI. El estudio de la validez e interpretabilidad de la prueba muestra que ha contestado de manera consistente, prestando adecuada atención al contenido de los ítems.  No hay indicadores de sesgo de respuesta en relación con la tendencia a exagerar síntomas ni a disimularlos.

En relación con las escalas clínicas obtiene puntuaciones elevadas en depresión y quejas somáticas. No muestra rechazo al tratamiento.

En cuanto a la escala de Relaciones Interpersonales obtiene una puntuación elevada en Afabilidad que indica calidez, cordialidad y empatía, con tendencia a perdonar y dar una segunda oportunidad.

MCMI-IV. En base a los resultados de las escalas de validez de la prueba se descarta tanto la simulación como la exageración de síntomas psicopatológicos y rasgos desadaptativos de la personalidad.

Las puntuaciones que obtiene la persona peritada en los patrones clínicos de la personalidad y en las escalas de patología grave la de personalidad se encuentran dentro de límites normativos, por lo que se descarta la presencia de rasgos de personalidad que supongan un factor de vulnerabilidad.

En cuanto a los síntomas clínicos la persona peritada obtiene puntuaciones compatibles con un trastorno de depresión mayor. Asimismo, informa de síntomas somáticos y depresión persistente.

 

Formulación forense para determinar si se es imputable o no

La conducta de juego patológico de doña Julia puede formularse mediante el modelo psicopatológico que se muestra a continuación.

En cuanto a la adquisición de la conducta de juego, un primer requisito es la accesibilidad del juego, así como la actitud de los modelos de referencia hacia el juego. En el caso de doña Julia se considera importante señalar que refiere problemas de juego en su progenitor paterno. Asimismo, tiene una mayor aceptación social que las mujeres jueguen al bingo. Doña Julia ha ido al bingo con su tía materna y con amigas. Además, las conductas de juego de doña Julia son predominantemente online. El juego online es más accesible y privado que el juego presencial, lo que facilita la adquisición de la conducta de juego.

Doña Julia recurre al juego en 2005 para hacer frente a problemas personales (la muerte de su marido), así como afrontar la depresión. Hay que tener presente que la depresión constituye un factor de riesgo para el desarrollo de trastornos de juego. Además, doña Julia tiene un apoyo social escaso para afrontar estas dificultades. Vive sola en Madrid (su familia vive en Asturias), su marido ha fallecido y no tiene un círculo de amistades consolidado.

 

Modelo psicopatológico del juego patológico

El hecho de ir al Bingo y «cantar bingo» hacen pensar al jugador que dispone de unas habilidades especiales para el juego. Asimismo, en la adquisición de una conducta de juego patológico intervienen factores precipitantes como una situación de estrés en el caso de doña Julia—mayor volumen de trabajo desde 2008 en su negocio—. Por otra parte, el estigma social hace que especialmente las mujeres no acudan a tratamiento, aunque doña Julia en 2013 inicia el tratamiento.

Doña Julia abandona el tratamiento psicológico al no poderlo compatibilizar con su trabajo y recae en 2018—en este tipo de trastornos es frecuente la recaída—. La facilidad de acceder al juego online y el anonimato refuerzan esta conducta. Además, la estimulación visual para llamar la atención, la posibilidad de jugar una apuesta de baja cuantía, o la brevedad del lapso de tiempo transcurrido entre la apuesta y el resultado—refuerzo inmediato—potencian la adicción al juego.

Consecuencias de la conducta de juego patológico

Las consecuencias negativas del juego continuado en el ámbito económico precipitan que doña Julia aumente las cantidades apostadas y el número de apuestas para poder recuperar las pérdidas producidas, así como la frecuencia del juego porque sabe que alguna vez podría ganar—refuerzo positivo intermitente—. Además, el juego se convierte en una forma de evadirse de los problemas que, paradójicamente, provoca el juego continuado.

De esta forma, el jugador entra en un círculo vicioso donde la conducta que causa sus problemas se convierte en la única vía a corto plazo de solventar sus problemas. A medida que aumenta esta conducta doña Julia necesita mayores cantidades de dinero por lo que recurre a préstamos, empeños y actos delictivos para financiar esta conducta.

 

Consideraciones forenses en el informe pericial imputabilidad por juego patológico

 Sobre el estado psicológico de la persona peritada

Los resultados obtenidos a través de la evaluación psicológica pericial con doña Julia se integran de manera interrelacionada en un proceso de juicio profesional estructurado del evaluador, a partir de las observaciones realizadas durante las entrevistas y de las puntuaciones que ha obtenido en las pruebas de evaluación psicológica estandarizadas y con escalas de validez—PAI y MCMI-IV—.

En la presente evaluación psicológica pericial se descarta la presencia de trastornos de personalidad y se obtienen resultados compatibles con un trastorno de depresión mayor. Estos datos son congruentes con la información clínica examinada, según la que se constata que doña Julia presenta un trastorno ansioso-depresivo desde 2005 y un trastorno de depresión mayor desde 2021. Los antecedentes de depresión constituyen un factor de riesgo para desarrollar un trastorno por juego patológico (Castilla et al., 2013; Corral et al., 2005; Echeburúa, González-Ortega,  Corral y Polo-López, 2011; Echeburúa et al., 2014; González-Ortega et al., 2013).

El trastorno por juego patológico

Por otra parte, según la documentación clínica examinada doña Julia presenta un trastorno por juego patológico. Se trata de un cuadro actualmente estabilizado según las referencias de la persona peritada y la documentación clínica, lo que según el DSM-5® se considera en remisión inicial, ya que no han transcurrido 12 meses desde el momento del inicio de la terapia (2021) hasta la fecha del informe (2022). En el supuesto de que un paciente pase más de 12 meses sin recaídas se consideraría una remisión continuada.

Más adelante se muestran los criterios diagnósticos presentes en doña Julia durante el periodo 2018-abril de 2021 y la valoración para el cumplimiento de cada criterio presente.

Descartar una posible simulación

En cuanto a una posible simulación o exageración de síntomas durante el proceso de evaluación, en el informe pericial de imputabilidad por juego no se aprecian en doña Julia las características que la literatura científica vincula a personas que simulan o exageran síntomas (Esbec y Gómez-Jarabo, 2000; Resnick, West y Payne, 2008; Wilson y Moran, 2004):

  • Falta de cooperación con el perito, actitud defensiva ante la evaluación y parquedad en la información.
  • Inexistencia documental de los síntomas/trastornos aludidos.
  • Falta de adherencia a los tratamientos psicofarmacológicos y/o psicoterapéuticos.
  • Escasos o nulos avances terapéuticos.
  • «Predice» su empeoramiento o su falta de mejoría.
  • Utilización de términos técnicos generales para describir su estado mental.
  • No se aprecia urgencia en la persona peritada para terminar con su condición psicopatológica.
  • Personalidades inmaduras y psicopáticas.

Además, en las pruebas psicométricas aplicadas las escalas de validez muestran que doña Julia no disimula ni exagera síntomas.

Acerca de la presencia de un trastorno de juego patológico entre 2018 y abril de 2021

Se ha de subrayar que el objeto pericial requiere un análisis retrospectivo, para el que se ha valorado la información procedente del examen de la documental aportada. En las conclusiones del informe pericial psicológico de imputabilidad por juego no se han tenido en cuenta las referencias aportadas por doña Julia, con el objetivo de hacer un análisis lo más objetivo posible. No obstante lo anterior, se ha realizado una entrevista con un tercer informador para triangular la información y conocer la percepción que de la persona peritada tiene alguien que declara ser de su entorno cercano.

En el informe pericial de imputabilidad por juego hay que valorar los criterios de las clasificaciones de los trastornos. Así, el DSM-5® (APA, 2014) define la presencia del trastorno de Juego Patológico en base a los siguientes criterios diagnósticos (los que están presentes en doña Julia se motivan):

     A. Juego patológico problemático persistente y recurrente, que provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo y se manifiesta porque el individuo presenta cuatro (o más) de los siguientes criterios durante un período de 12 meses:

1. Necesidad de apostar cantidades de dinero cada vez mayores para conseguir la excitación deseada.

Como se puede observar en el Análisis documental se produce un incremento de los gastos de apuestas desde 2018. Asimismo, de los extractos de la cuenta de apuestas online de puede observar un incremento en el número de apuestas realizadas desde 2018.

2. Está nervioso o irritado cuando intenta reducir o abandonar el juego.

3. Ha hecho esfuerzos repetidos para controlar, reducir o abandonar el juego, siempre sin éxito.

De la documentación analizada se puede extraer que en 2013 doña Julia estuvo acudiendo a terapia por un trastorno de juego patológico, y en 2018 vuelve a apostar.

4. A menudo tiene la mente ocupada en las apuestas (p. ej., reviviendo continuamente con la imaginación experiencias de apuestas pasadas, condicionando o planificando su próxima apuesta, pensando en formas de conseguir dinero para apostar).

En relación con este criterio del DSM-5® destaca que doña Julia ha llegado a pedir dos préstamos por valor de 6000 euros para seguir apostando, así como 900 euros en la tarjeta de crédito. Asimismo, aporta documentos de casas de empeños por los que obtiene 1000 euros. Además, consta una denuncia por hurto y apropiación indebida.

5. A menudo apuesta cuando siente desasosiego (p. ej., desamparo, culpabilidad, ansiedad, depresión).

6. Después de perder dinero en las apuestas, suele volver otro día para intentar ganar («recuperar» las pérdidas).

En los extractos de la casa de apuestas online se aprecian ingresos de doña Julia después de haber perdido dinero en apuestas que pueden tener el objeto de recuperar las pérdidas.

7. Miente para ocultar su grado de implicación en el juego.

Según el testimonio del tercer informador doña Julia le mintió acerca de donde se encontraba una medalla de oro que empeñó para hacer frente a los gastos de juego.

8. Ha puesto en peligro o ha perdido una relación importante, un empleo o una carrera académica o profesional a causa del juego. Doña Julia ha perdido su empleo por haber cometido presuntamente un delito de hurto y apropiación indebida.

9. Cuenta con los demás para que le den dinero para aliviar su situación financiera desesperada provocada por el juego.

La persona peritada ha solicitado varios préstamos para hacer frente a su situación financiera, vendido objetos de oro en casas de empeño. Asimismo, ha cometido un delito de hurto y apropiación indebida presuntamente.

     B. Su comportamiento ante el juego no se explica mejor por un episodio maníaco. Según el DSM-5® (APA, 2014), un solo episodio maníaco es suficiente para diagnosticar Trastorno bipolar I, por lo que en el criterio B para Juego patológico de DSM-5®, se puede asemejar la presencia de un episodio maníaco a un Trastorno bipolar I. Esta patología tiende a recidivar a lo largo del curso vital de una persona, por lo que en caso de padecerlo se debería haber encontrado algún síntoma en la actualidad. En la presente evaluación se descarta que doña Julia padezca ningún indicador psicopatológico, descartando cualquier síntoma o trastorno relacionado con bipolaridad y manía.

 

Conclusiones

El perito firmante del presente informe pericial psicológico ha redactado el contenido del mismo con imparcialidad y con arreglo a su leal saber y entender, y a los principios de la Psicología. Con todos los respetos a la Magistrada-Juez que conoce de este caso, se emiten las siguientes conclusiones:

PRIMERA: Doña Julia presentó un 312.31 Trastorno de Juego patológico (F63.0) en el periodo 2018- abril de 2021. A partir del análisis forense realizado se concluye que se cumplen los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los Trastornos mentales (DSM-5®). El padecimiento psicológico sufrido por doña Julia en el citado periodo no supone un menoscabo cognoscitivo pero sí una significativa falta de capacidad volitiva al tiempo de la presunta comisión de los delitos imputados.

SEGUNDA: En la actualidad el cuadro psicopatológico se encuentra en fase de remisión inicial (lleva menos de 12 meses sin jugar, que es requisito para la remisión continuada). Acude a tratamiento psiquiátrico desde mayo de 2021, tanto a sesiones individuales como terapia de grupo. Según el informe de Psiquiatría de mayo de junio de 2022 la evolución es favorable.

TERCERA: Según los resultados obtenidos en los test psicológicos aplicados se descarta la tendencia a la «simulación» y «sobresimulación». Asimismo, los resultados son compatibles con un trastorno de depresión mayor y con un trastorno distímico. Estos resultados convergen con los informes clínicos aportados y suponen un factor de riesgo para el desarrollo y evolución del trastorno por juego patológico.

Recomendaciones terapéuticas

CUARTA: Se recomienda que siga acudiendo al tratamiento psiquiátrico del Hospital y que complemente esta terapia con otra terapia privada con una frecuencia intensiva a valorar por el profesional clínico o sanitario que combine el tratamiento del trastorno de juego patológico y la depresión.

Es cuanto cumple informar

En Madrid, a (día) de (mes) de (año).

 

Referencias bibliográficas

ISSN: 2952-1769 · online

Imputable o inimputable: juego patológico

    Vol.1.Num.1.Diciembre 2022. Páginas 12-23.  

Modelo de Informe Pericial: Género y Repercusiones Forenses en el Juego Patológico

[An Expert Report Model: Gender and Forensic Implications in Pathological Gambling]

Pedro José Horcajo-Gil

Psicólogo forense, ámbito privado, España

Resumen

El juego patológico es un trastorno adictivo que causa un grave deterioro en la esfera personal, familiar, social y laboral de la persona. Una encuesta estatal estima que un 2,2% de españoles cumpliría criterios DSM-5 para el trastorno por juego o juego problemático. En algunos casos aumenta la frecuencia y cantidad económica apostada, y partiendo de que este aumento se asocia con actos delictivos es relevante saber si una persona es imputable o no. El juego patológico no anula la comprensión de los hechos pero sí afecta a las funciones cognitivas y la volición. Así el objeto de una pericial en este supuesto es establecer el nexo causal entre el juego problemático y los hechos delictivos. En este artículo se presenta un marco teórico del juego patológico, una revisión de jurisprudencia y un modelo de informe pericial sobre el trastorno de juego patológico e imputabilidad en la Ley penal española.

Abstract

Pathological gambling is an addictive disorder that causes a severe impairment in the personal, family, social and work sphere of the person. A state survey estimates that 2.2 % of Spaniards would meet the DSM-5 criteria for gambling disorder or problem gambling. In some cases, the frequency and economic amount wagered would increase, and considering this increase is associated with criminal acts, it is relevant to know if a person is responsible or not. Pathological gambling does not override understanding of the facts, but it affects cognitive functions and volition. The object of an expert report in this case is to establish the causal link between the problematic gambling and the criminal acts. This paper presents a theoretical frame about the pathological gambling, a review of jurisprudence and an expert report model about gambling disorder and criminal responsibility in the Spanish Criminal Law.

Palabras clave

juego patológico, perspectiva de género, imputabilidad, informe pericial psicológico, repercusiones forenses

Keywords

gambling disorder, gender perspective, criminal responsibility, expert psychological report, forensic implications

Versión online

Para citar este artículo: Horcajo-Gil, P. J. (2022). Género y repercusiones forenses del juego patológico en la responsabilidad penal: caso práctico. Journal of Psychology Applied to the Trial Process, 1(1), 12-23.

Correspondencia: pedrojosehorcajo@psicologia-forense-madrid.es (P. J. Horcajo-Gil).

La conducta de juego patológico se puede describir como un continuo en que la persona pasa de una conducta de juego socialmente aceptado a un progresivo uso y abuso del juego (González-Trijueque y Graña, 2008; Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones [OEDA], 2021).

El juego patológico es un trastorno crónico en el que se produce una progresión en la frecuencia, cantidades apostadas y tiempo dedicado a la conducta de jugar. Esta progresión se asocia a una serie de consecuencias negativas en el ámbito personal, familiar, social y laboral de la persona afectada. Asimismo, las recaídas entre los jugadores patológicos son frecuentes (González-Ortega, Echeburúa, Corral, Polo-López y Alberich, 2013).

El informe pericial de imputabilidad por juego patológico

Aunque desde principios del siglo XX algunos autores comenzaron a estudiar las conductas de juego excesivo, no es hasta 1980 que la Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association [APA]) introduce el juego patológico como una categoría diagnóstica. En este momento se incluye el juego patológico en la tercera edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (Diagnostic and statistical manual of mental disorders Third Edition [DSM-III]) de la Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association [APA]). Así, el trastorno por juego patológico se incluyó en el apartado «Trastornos por el control de impulsos no clasificados en otros apartados».

Cuando hablamos de ser imputable o inimputable, hay que señalar que, si bien el jugador patológico muestra incapacidad para desarrollar frenos inhibitorios que ofrezcan resistencia a los impulsos, en este caso de juego problemático, el jugador presenta grandes similitudes con las adicciones a sustancias. Por ejemplo, la dificultad para cesar en la conducta, la dependencia física y psicológica, la tolerancia o la pérdida de control sobre el consumo (Castilla, Berdullas, Vicente y Villamarín, 2013; Moragues, 2001).

Así, en las clasificaciones nosológicas actuales, el juego patológico es considerado una adicción conductual, según los criterios tanto del DSM-5 (APA, 2014) como de la actual Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11; Organización Mundial de la Salud [OMS], 2022). El Informe Pericial sobre Imputabilidad en Juego patológico debe valorar estos criterios acerca de la base psicopatológica que está detrás de ser imputable o inimputable.

Imputabilidad, juego patológico y juegos de azar

Aunque cualquier juego puede producir una adicción en una persona, se considera potencialmente muy adictivo el juego de azar con recompensa económica. Esto se debe, por una parte, a que no todas las conductas son reforzadas. Y, por otra parte, a que cuando se refuerzan las conductas no siempre se aplica el refuerzo de la misma manera (reforzamiento intermitente). Este tipo de refuerzo es el más potente para mantener una determinada conducta.

El trastorno por juego patológico se suele iniciar en la fase de ganancia en la que se favorecen unas distorsiones cognitivas que hacen pensar al jugador que dispone de unas habilidades especiales para el juego.

Consecuencias negativas del juego patológico para valorar en un informe pericial acerca de si una persona es imputable

Las consecuencias negativas del juego patológico continuado en el ámbito económico, familiar, social y laboral aumentan el estrés de la persona afectada. El jugador patológico desarrolla distorsiones cognitivas en las que cree poder recuperar las pérdidas producidas por las apuestas aumentando las cantidades de dinero y la frecuencia del juego. Estas distorsiones se deben en parte a que sabe que alguna vez podría ganar (refuerzo positivo intermitente). Además, el juego se convierte en una forma de evadirse de los problemas.

Otro factor que influye en el desarrollo y mantenimiento de las conductas de juego es que el reforzador primario—el dinero—está precedido por estímulos condicionados. Estos estímulos que anteceden al juego, como, por ejemplo, determinadas músicas o sonidos, están ligados al premio en las máquinas recreativas (Carbonell, Talarn, Beranuy, Oberst y Graner, 2009; Echeburúa, Salaberria y Cruz-Sáez, 2014; González-Trijueque et al., 2008).

Juegos de azar online: ¿son relevantes para imputar a una persona?

Diversos estudios han hallado un nivel de riesgo mayor en los jugadores de la modalidad online en comparación con los presenciales (Castilla et al., 2013).

Esto se debe, en primer lugar, a la disponibilidad del estímulo, que solo requiere acceder a internet y darse de alta en una cuenta de una casa de apuestas online. Esto hace más accesible el juego y, además, preserva la privacidad del jugador. Además, la estimulación visual para llamar la atención, la posibilidad de jugar en solitario, de jugar una apuesta de baja cuantía, o la brevedad del lapso de tiempo transcurrido entre la apuesta y el resultado (refuerzo inmediato) son otros de los factores que potencian la adicción al juego en la modalidad online (Carbonell et al., 2009; Castilla et al., 2013).

Especificación de juego online. En la CIE-11 se incluye el «Trastorno por juego de apuestas, predominante en línea» como una categoría diagnóstica específica (OMS, 2022).

Es importante que el informe pericial de imputabilidad por juego patológico diferencie bien entre estos tipos de adicciones al juego. Y es que resulta importante destacar el desarrollo y variedad de los tipos de juego desde su comienzo hacia la década de los 80 en las máquinas recreativas, comúnmente conocidas como «máquinas tragaperras»[1] o «máquinas de arcade». Las máquinas de arcade se diseñaron para el consumo de los denominados videojuegos arcade. En la Imagen 1 se muestra una máquina de Arcade.

Imagen 1. Ejemplo de máquina recreativa o de arcade

Nota: tomada de Joshua Driggs (ZapWizard). Licencia CC BY-SA 2.0

Criterios diagnósticos para valorar en el informe pericial de imputabilidad por juego patológico

Como se ha señalado, las adicciones no son consecuencia solo de sustancias, sino que (también) pueden ser conductuales. En la CIE-11 se considera que las adicciones conductuales son:

trastornos debidos a comportamientos adictivos que son síndromes reconocibles y clínicamente significativos asociados con malestar o interferencia en las funciones personales que se desarrollan como resultado de comportamientos repetitivos en búsqueda de alguna recompensa. Además, en la CIE-11 se indica explícitamente que las adiciones conductuales son comportamientos adictivos que no implican el uso de sustancias (OMS, 2022).

Definición de juego compulsivo

El jugador patológico se caracteriza por 1) la pérdida de control en la intensidad, la frecuencia o la duración de la conducta de juego; y 2) interferencia en el funcionamiento de la persona en las distintas esferas y 3) la dependencia psicológica del juego (Carbonell et al., 2009; Echeburúa, Amor y Yuste, 2000; Echeburúa et al., 2014). Tanto la clasificación diagnóstica del DSM-5 como la del CIE-11 coinciden a la hora de determinar los factores mencionados como criterios diagnósticos.

En la Tabla 1 se comparan los criterios diagnósticos del trastorno de juego patológico en las clasificaciones nosológicas internacionales DSM-5 y CIE-11.

 

Tabla 1. Criterios diagnósticos para el juego patológico

DSM-5 CIE 11
Denominación Trastorno de Juego Patológico Trastorno por juego de apuestas
Definición Juego patológico problemático persistente y recurrente, que provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo. El trastorno por juego de apuestas se caracteriza por un patrón de comportamiento persistente o recurrente de juego de apuestas, que puede ser en línea (es decir, por internet) o no.
Deterioro esferas vitales de la persona afectada

-Ha puesto en peligro o ha perdido una relación, un empleo o una carrera académica o profesional a causa del juego.

-Miente para ocultar su grado de implicación en el juego.

-Cuenta con los demás para que le den dinero para aliviar su situación financiera desesperada.

El patrón de conducta de juego da como resultado una angustia o un deterioro significativo en las áreas de funcionamiento personal, familiar, social, educacional, ocupacional, u otras áreas importantes.

 

Pérdida de control

-Necesidad de apostar cantidades cada vez mayores para conseguir la excitación deseada.

-Después de perder dinero en las apuestas, suele volver otro día para intentar ganar (“recuperar” las pérdidas).

-Deterioro en el control sobre el juego de apuestas (por ejemplo, con respecto al inicio, frecuencia, intensidad, duración, terminación, contexto).

-Continuación o incremento del juego de apuestas a pesar de que tenga consecuencias negativas.

Focalización atencional A menudo tiene la mente ocupada en las apuestas (p. ej., reviviendo continuamente con la imaginación experiencias de apuestas pasadas, condicionando o planificando su próxima apuesta, pensando en formas de conseguir dinero para apostar).

Incremento en la prioridad dada al juego de apuestas hasta el grado que se antepone a otros intereses y actividades de la vida diaria.

 

Modificación del estado de ánimo en relación con el juego

-Está nervioso o irritado cuando intenta reducir o abandonar el juego.

-A menudo apuesta cuando siente desasosiego (p. ej., desamparo, culpabilidad o ansiedad).

Necesidad irresistible de jugar (craving) Ha hecho esfuerzos repetidos para controlar, reducir o abandonar el juego, siempre sin éxito.
Periodo necesario para el diagnóstico 12 meses La conducta de juego y otras características suelen ser evidentes durante al menos 12 meses para diagnosticar, aunque la duración requerida puede acortarse si se cumplen todos los requisitos y los síntomas son graves.
Diagnóstico diferencial Su comportamiento ante el juego no se explica mejor por un episodio maníaco.

-Trastorno bipolar de tipo I (6A60).

-T. bipolar de tipo II (6A61).

-Trastorno por juegos de azar o apuestas en una medida peligrosa (QE21).

Caracterización del jugador patológico en el informe pericial de imputabilidad por juego

A diferencia de otras conductas adictivas, el juego patológico ocurre en todas las clases sociales y en todas las edades, aunque afecta en mayor medida a adolescentes y personas más vulnerables psicológicamente. Desde una perspectiva psicopatológica, la depresión, los trastornos de ansiedad y el abuso de alcohol están asociados con frecuencia al juego patológico en forma de trastornos comórbidos[1] (Echeburúa et al., 2014).

Evolución en la conducta de juego y relación con imputabilidad

En la adquisición de la conducta de juego intervienen factores culturales como la disponibilidad del juego y la actitud hacia el juego de los grupos de socialización de la persona. Así, los antecedentes familiares de juego patológico o el contacto con otras personas con problemas de juego constituyen un factor de riesgo a la hora de desarrollar este trastorno.

Generalmente, desde el descubrimiento del juego siguen varios años en los que la persona mantiene una conducta de juego social. En el inicio de la conducta de juego patológico intervienen factores precipitantes como una mayor exposición al juego o la presencia de algún estresor, entre otros (González-Trijueque et al., 2008). Asimismo, en el desarrollo y mantenimiento de los problemas de juego interactúan una serie de factores biológicos, sociales y culturales (González-Ortega et al., 2013).

Alcance del informe pericial de imputabilidad por juego patológico

El informe pericial de imputabilidad por juego debe determinar qué factores psicopatológicos explican el inicio y el mantenimiento del juego patológico. Además, la prueba pericial debe determinar cómo el juego patológico se manifestó como circunstancia psicológica en la comisión delictiva investigada en el momento de los supuestos hechos. En este sentido, es importante subrayar que el informe psicológico pericial no debe afirmar o desmentir hechos fácticos. Y en ningún caso debe conducir o sugerir que una persona es culpable o inocente.

El informe se debe centrar en la explicación técnica acerca de por qué una persona presentó una circunstancia psicológica en un momento determinado y por qué esa circunstancia puede explicar el deterioro en la volición o cognición de una persona en relación con un presunto delito. Y demostrar el hecho fáctico es una tarea que solo corresponde al juzgador.

Imputable o no imputable: Diferencias de género en el juego

Se estima que el trastorno por juego patológico afecta al 2,2% de los españoles a partir de los datos de participantes en una encuesta. Estos resultados se muestran en el Informe sobre Adicciones Comportamentales 2020 (Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, [OEDA] 2021). Aunque en el citado estudio el valor es superior en los hombres, un 2,9 %, se estima que un 1,4 % de las mujeres presentaría un juego problemático en España.

El juego patológico en hombres y la relación con ser imputable

La motivación principal en los hombres para jugar es la búsqueda de sensaciones o la ganancia de dinero. Fundamentalmente tienen preferencia por las apuestas deportivas, las máquinas recreativas y el casino. Diversos estudios han hallado características de la personalidad relacionadas con la impulsividad y la búsqueda de sensaciones.

Además, se asocian como factores de riesgo el abuso de alcohol y drogas y las conductas antisociales. El inicio del juego es anterior que en las mujeres pero su progresión es más lenta (Corral, Echeburúa e Irureta, 2005; Echeburúa et al., 2014; OEDA 2021).

El juego patológico en mujeres

En cuanto a las mujeres, se comprueba que la edad de inicio en el juego es más tardía, entre los 35 y 40 años, pero su progresión hacia lo que se considera una conducta patológica es mucho más rápida que en el caso de los hombres. Esta progresión más rápida se conoce como «efecto telescopio». Y ocurre especialmente en mujeres con problemas de autocontrol, apoyo social escaso y déficit de recursos para afrontar situaciones de estrés.

El bingo es el tipo de juego más presente en mujeres debido a factores culturales (entre otros), ya que tiene una mayor aceptación social. En menor medida, las máquinas recreativas son también un juego prototípico de mujeres con juego patológico. Suelen recurrir al juego para hacer frente a problemas personales y familiares. Así como afrontar un estado de ánimo disfórico, la depresión o la ansiedad.

Un informe pericial profesional o riguroso de imputabilidad por juego debe tener en cuenta los distintos patrones de juego.

    Factores de riesgo en mujeres. En cuanto a los factores de riesgo asociados, destacan los antecedentes familiares de juego o alcohol, sucesos traumáticos en la infancia como maltrato o abuso sexual infantil, así como haber sido víctimas de Violencia de género. En cuanto a las dimensiones de personalidad, se ha hallado una tendencia a la introversión y a una personalidad depresiva premórbida.

Asimismo, la depresión primaria, la sintomatología ansioso-depresiva, la bulimia, el consumo de alcohol o de fármacos y la adicción al sexo son otros factores de riesgo. Los factores precipitantes son el consumo excesivo, la estancia habitual en bares y frecuentar con jugadores patológicos.

El estigma social negativo es mucho más acentuado en la mujer, lo que contribuye a no reconocer el problema y a no buscar ayuda terapéutica (Castilla et al., 2013; Corral et al., 2005; Echeburúa, González-Ortega, Corral y Polo-López, 2011; Echeburúa et al., 2014; González-Ortega et al., 2013).

Juego Patológico y delitos penales: el informe pericial de imputabilidad por juego

Desde una perspectiva jurídica, el problema del juego patológico no es la adicción al juego en sí, sino la comisión de actos delictivos. En los jugadores patológicos el juego actúa como un tóxico creando una dependencia cada vez mayor y, en consecuencia, síndrome de abstinencia que lleva en ocasiones a cometer actos delictivos, con el único fin de conseguir dinero para seguir jugando. De ahí que los operadores jurídicos demanden la opinión experta sobre los factores psicopatológicos relacionados con el término jurídico de imputabilidad.

Una característica distintiva es que los jugadores no tienen habitualmente una historia previa de comisión de delitos. En las primeras fases de la adicción, los delitos están relacionados con la sustracción de dinero en el medio familiar o laboral con la intención de devolverlo en cuanto sea posible.

Esto lleva a la persona a recidivar en el juego patológico, por lo que entra en un círculo vicioso del que es difícil salir.

Escalada en la gravedad de los delitos

A medida que progresa el trastorno comienza a cometer delitos con mayor frialdad y pierde la capacidad de gobernar su conducta de acuerdo con la moral establecida y sus propios principios, llegando a cometer en los casos más extremos hurtos o robos con intimidación.

Tipos de delitos relacionados con el juego compulsivo para tener en cuenta en una pericial de imputabilidad por juego

Por lo general los delitos cometidos son:

  • Delitos contra la propiedad que afectan el patrimonio de otras personas: estafas, hurtos o robos, falsificación, apropiación indebida, malversación de fondos o extorsión.
  • Conductas violentas: agresiones a personas o daños.

Sin embargo, para exigir responsabilidad penal a una persona no basta con la realización de un hecho tipificado en nuestro Código Penal, sino que también es necesaria la afirmación de culpabilidad de la persona. En este sentido, es necesario tener en cuenta si una persona puede ser o no imputable (Echeburúa, Amor y Yuste, 2000; González-Trijueque et al., 2008; Moragues, 2001), y el informe pericial de imputabilidad por juego es una prueba técnica necesaria en el proceso judicial.

La imputabilidad en los jugadores patológicos

La imputabilidad de una persona hace referencia a su aptitud para responsabilizarse de unos supuestos actos delictivos.  En nuestro contexto, la imputabilidad y la cuestión fáctica de haber cometido o no el delito se juzga habitualmente en una misma fase del proceso, a diferencia del proceso en otros contextos. Por ejemplo, se puede observar el término fit or unfit to stand trial en países del Common Law como los EE. UU. En concreto, en nuestro contexto se considera que para considerar imputable a una persona investigada esta debe ser apta para conocer la norma (capacidad cognoscitiva) y para adecuar su conducta según la comprensión que tiene sobre la norma (capacidad volitiva).

Los jugadores patológicos cuando cometen un delito son conscientes de la ilicitud de su conducta pero no son capaces de controlarla. Por ello, cuanto más planificada sea la conducta delictiva (como en el caso de estafas o malversación de fondos) la responsabilidad penal (imputabilidad) de la persona es mayor, aunque no necesariamente plena. En cambio, cuando las conductas son claramente impulsivas y derivadas del síndrome de abstinencia la imputabilidad es menor (Echeburúa et al., 2000).

STS 932/2013, de 4 de diciembre

En la misma línea señala que:

la compulsión del ludópata actúa en el momento en que la oportunidad del juego se le presenta y domina su voluntad en torno al acto concreto de jugar, su relevancia afectará a la valoración de las mismas temporal e inmediatamente dirigidas a satisfacer tal compulsión en el ámbito lúdico, mientras que en otros actos más lejanos obrará solo como impulso organizado para lograr el futuro placer del juego, impulso que es en ese estadio, racional y dominable, o al menos no irrefrenable.

La aplicación de la atenuante o la eximente

En el Código Penal no se hace una alusión específica al juego patológico como eximente o atenuante. La jurisprudencia ha considerado reiteradamente el juego patológico como una atenuante analógica, como se apunta en la STS 37/2017 de 12 de enero, aunque en el Código Penal existen otras posibilidades que diversas sentencias han utilizado.

Por otra parte, hasta la publicación del DSM-5 en nuestro contexto (APA, 2014), el juego patológico se clasificaba como un trastorno por falta de control de los impulsos (F63.0), en la misma categoría que otros trastornos como la cleptomanía o la piromanía. Es por ello por lo que, en otras sentencias más antiguas, la relación de la atenuante (p. ej., la analógica) se hacía con el art. 20.1, es decir, con el trastorno mental, como en la SAP de Zamora 11/2011, de 16 de junio de 2011.

Valoración de un trastorno psicológico en el informe pericial de imputabilidad

Los tribunales, a la hora de valorar su imputabilidad, cuentan con las siguientes posibilidades:

  • La no apreciación del trastorno.
  • Apreciación del trastorno, pero que este no tenga relación con el hecho que se juzga.
  • Aplicación de la atenuante analógica del artículo 21.7 del Código penal español (CP).
  • La aplicación del artículo 21.2 CP.
  • Aplicación del artículo 20.2 CP, considerando al acusado inimputable y consiguientemente quedando exento de responsabilidad penal.

Atenuante analógica (art. 21.7 CP)

Se habla de atenuante analógica cuando la capacidad volitiva se halla mermada pero no anulada. Esta afectación debe tener cierta gravedad para que pueda producirse atenuación de la pena. Se aplicará la pena correspondiente al delito en su mitad inferior o, si se considera muy cualificada, inferior hasta en dos grados.

Eximente incompleta (art. 21.2 CP)

Se reserva para los supuestos en los que efectivamente existe una afectación a la voluntad de una persona mayor que la que se daría en el caso de la atenuación. Aunque tampoco sería completa, no pudiendo aplicar una eximente total. Se considera al acusado semiimputable, y para la determinación de la pena se atenderá al art. 68 del Código Penal. Un artículo que, según Sánchez Dafauce (2021), plantea muy diversos problemas y que son complejos.

Eximente completa (art. 20.2 CP)

Como se señala en la STS de 4 de diciembre de 2013, para aplicar la eximente completa se requiere, en primer lugar, la anulación absoluta de la voluntad del sujeto (de la persona). Y, en segundo, que el acto delictivo sea inmediato a esa obcecación de la voluntad. La eximente completa para casos de juego patológico no es habitual en nuestra jurisprudencia, aunque se ha aplicado en diversas sentencias de Audiencias Provinciales como la SAP de Navarra 101/2005, de 2 de junio de 2005.

Imputabilidad y repercusiones forenses en la jurisprudencia de la pericial de imputabilidad por juego

Como señala la STS 60/2016, se utiliza el «criterio mixto», «biológico-psicológico» o «normativo-psicológico» para valorar la imputabilidad. Aunque la imputabilidad es un concepto jurídico y su valoración corresponde a los juzgadores (Moragues, 2001), requiere del conocimiento científico para poder determinar la:

1. Existencia de una base patológica (alteración o anomalía)

En este caso, el trastorno por juego patológico. Así, la Sentencia de la Audiencia Provincial de Zamora 26/2017, de 3 de noviembre de 2017 hace hincapié en la distinción entre jugador patológico y jugador social, siendo este último completamente imputable.

2. Un efecto psicológico

En el informe pericial de imputabilidad por juego se ha de demostrar si el trastorno ha afectado de forma significativa la capacidad cognoscitiva y/o volitiva de la persona en el momento en el que se situaría la presunta comisión del acto delictivo. La STS 932/2013 de 4 de diciembre, incide en la necesaria prueba sobre la relación de causalidad entre el trastorno y la comisión del delito. Y esta relación se conoce como «delincuencia funcional»[2] .

Importancia del informe psicológico pericial para valorar la imputabilidad

En este marco, el informe psicológico pericial es una prueba de vital importancia:

-Para establecer las funciones psíquicas afectadas (criterio cualitativo) y su intensidad o gravedad (criterio cuantitativo). Así, en la STS 78/2017 de 9 de febrero, el Alto Tribunal consideró que no existía una prueba fehaciente del grado de afectación de la ludopatía del condenado, debido a que no se había presentado un informe pericial.

-Para probar, a efectos de reducir la imputabilidad, que los delitos están en conexión directa con la psicopatología de la persona (criterio cronológico; Echeburúa et al., 2000; González-Trijueque et al., 2008), ya que el trastorno podría suponer un atenuante.

En este artículo se presenta un modelo de informe psicológico pericial de imputabilidad por juego patológico en el que se valora la afectación psicológica de una jugadora patológica en relación con un presunto delito contra la propiedad.

 

Objeto del informe pericial de juego patológico

 Evaluar si el estado psicológico de la persona peritada es compatible con un trastorno de juego patológico en el momento en el que se sitúan los hechos investigados. Además, establecer el nexo causal entre el estado psicológico de la persona peritada y la presunta comisión del acto delictivo que se juzga.

 

Metodología del peritaje de juego patológico

Entrevista semiestructurada con la persona peritada

(Día) de (mes) de (año).

Entrevista con terceros informadores

– Entrevista con Andrea, la hija de la persona peritada.

Pruebas psicológicas el peritaje de juego patológico

Test (pruebas) psicológicas estandarizadas

Pruebas (test) con escalas de validez que evalúan síntomas psicopatológicos y trastornos de la personalidad—o rasgos desadaptativos—:

    -PAI (Personality Assessment Inventory). Inventario de Evaluación de la Personalidad. Autores: Morey (2007); adaptación española: Ortiz- Tallo, Santamaría, Cardenal y Sánchez (2011).

    -MCMI-IV (Millon Clinical Multiaxial Inventory-IV). Inventario Clínico Multiaxial de Millon. Autores: Millon, Grossman y Millon (2015); adaptación española: Dpto. I+D Pearson Clinical en colaboración con Sánchez y Cardenal (2018).

Documentación aportada por la persona peritada que se examina para elaborar el informe pericial de imputabilidad

  • Informe diagnóstico y evolución del servicio de Psiquiatría.
  • Informe de Psicología.
  • Extractos bancarios.
  • Nóminas.
  • Historial de Casa de Apuestas.
  • Solicitudes de préstamos.
  • Extractos tarjeta de crédito.
  • Documentos de casa de empeño.
  • Documentación del procedimiento judicial.

  

Antecedentes en el ejemplo de modelo de informe pericial de imputabilidad por juego patológico

Situación actual

Doña Julia, la persona peritada, solicita un informe psicológico pericial a tenor del procedimiento judicial penal en el que se halla inmersa. Refiere que ha sido denunciada por la propietaria de la peluquería en la que trabajaba por un delito de hurto y otro delito de apropiación indebida—delitos contra la propiedad—.

Explica que cuando cometió los actos de los que la acusan necesitaba dinero para sufragar los gastos de juego. Doña Julia fue despedida del trabajo por estos hechos y tuvo que contarle a su hija lo que había pasado.Asimismo, doña Julia destaca que su hija la convenció para que fuese a tratamiento y que desde entonces acude con regularidad a sesiones individuales y grupales.

Recorrido psicobiográfico

Julia nace en Turón (Asturias), en 1974, en el seno de una familia humilde, compuesta en origen por sus padres (fallecidos), ella y su hermano menor. Este vive en Asturias, por ello, aunque tienen buena relación, no se ven con frecuencia.

Su padre se dedicaba a la minería del carbón y su madre «servía» en una casa de una familia acaudalada de la zona. Su padre trabajaba muchas horas y era un gran aficionado al mus. Solía jugar las partidas en el bar y algunas veces ella le acompañaba porque le daba «suerte», lo que disgustaba muchísimo a su madre. De su madre, doña Julia la recuerda pasando más tiempo con ella y su hermano, y que era muy cariñosa.

Adolescencia

Era tímida y no tenía muchas amigas. Pasaba mucho tiempo jugando con sus muñecas y le gustaba maquillarlas y peinarlas. Manifiesta que cursó la educación primaria sin problemas y cuando terminó comenzó a trabajar como aprendiza en una peluquería de Oviedo. Se mudó a la casa de su tía materna que vivía en Oviedo y estaba sola desde que enviudó.

Doña Julia recuerda esta etapa como muy feliz. Le encantaba su trabajo y entre sus clientas empezó a hacer grandes amigas. Su tía no había tenido hijos y le compraba ropa, salían de paseo al cine y cuando empezó a ser más mayor los domingos al Bingo. Refiere que se arreglaban mucho para ir y que se tomaban un refresco y jugaban un cartón o dos.

Contexto en el que conoce a su marido

La persona peritada manifiesta que conoció a su marido en el Bingo. Él trabajaba de camarero y empezaron a salir y se enamoraron. Se casó con 18 años y se trasladaron a Madrid porque su marido la convenció de que tendrían mejores oportunidades de trabajo. Accedió porque eran años de crisis y en la peluquería cada vez había menos trabajo. Le costó mucho irse de Oviedo porque tenía muchas amigas. Para su tía fue también difícil. Empezó esta nueva etapa con ilusión.

Se mudaron de alquiler a un apartamento pequeño situado en la calle Maqueda de Aluche. Su marido pronto encontró trabajo en un restaurante de Callao y ella comenzó a trabajar en una peluquería cercana a su casa. Al año quedó embarazada y nació su hija Andrea.

Convivencia

Decidieron que no se incorporaría de nuevo al trabajo porque no tenían familia en Madrid ni nadie que les ayudase con la niña. Refiere que pasaba mucho tiempo sola. Con frecuencia lloraba, le costaba comer y no dormía bien.

Cuando su hija comenzó la Educación Infantil se sintió aliviada. Consiguió un trabajo de media jornada en una peluquería. Después de llevar a su hija al colegio, desayunaba en un bar y entraba a trabajar. A veces le sobraba tiempo antes de entrar a la peluquería y echaba unas monedas a las «maquinitas». Le fascinaban la música y los colores, y le recordaba al Bingo de Oviedo. También echaba la lotería los sábados para «probar suerte» pero no gastaba mucho. Su marido y ella trabajaban y consiguieron ahorrar la entrada para un apartamento. Iban de veraneo a Asturias y a Benidorm y refiere que eran felices.

Comienzo de la conducta de juego

En 2004 su tía, con la que había vivido en Oviedo, falleció y le dejó parte de la herencia. Su hija estaba a punto de empezar el instituto y utilizó parte de la herencia para abrir su propia peluquería. Trabajaba muchas horas pero la clientela iba aumentando y contrató a una auxiliar de peluquería para que la ayudara. Parecía que todo iba bien cuando su marido enfermó y falleció de cáncer al año. Doña Julia quedó profundamente abatida, se sentía mal por el tiempo que había dedicado al negocio y no a estar con él, se sentía vacía y tenía ganas de llorar todo el tiempo o estaba nerviosa.

Sus amigas trataban de animarla y un día la llevaron al Bingo «Canoe» de la Castellana. Fue llegar y se empezó a sentir mejor, los recuerdos de Oviedo, las luces, y «cantó Bingo». Su hija era adolescente y solía salir con sus amigas o con algún novio. Empezó a frecuentar el Bingo los fines de semana. Cuando no podía ir con una amiga iba sola, se tomaba una copa y jugaba dos o tres cartones.

Aumento de la conducta de juego

En 2008 tuvo que despedir a su trabajadora por la crisis, aunque consiguió mantener el negocio a flote con muchas horas de trabajo. Para aliviar el estrés iba cada vez más al Bingo, ya no solo los fines de semana, sino (también) entre diario. En 2013 cerró el negocio porque no podía pagar ni los impuestos ni a los proveedores por los gastos de juego. Refiere que sabía que «se le había ido de las manos» y que tenía un problema, y por ello acudió a tratamiento. Solo pensaba en que su hija no se enterara y saliese adelante.

Recaída en la conducta de juego patológico

Empezó a trabajar en una cadena de peluquerías como encargada. Hacía horas extras para pagar las deudas que había contraído y dejó el tratamiento, aunque pensó que ya no lo necesitaba. Doña Julia refiere que estuvo varios años sin jugar. En 2018 un día iba en el autobús al trabajo y estaba jugando a un juego del móvil cuando vio el anuncio de una casa de bingo online. Registrarse era gratis y por 50 euros daban un bono de bienvenida de 200 euros. No pudo resistirlo y se registró, y empezó a jugar.

Solía jugar en el trayecto del autobús pero después lo hacía también en el trabajo. Al principio no gastó en exceso, aunque las cantidades ya eran significativas, unos 30 euros a la semana. Cada vez hacía apuestas mayores y empezó a gastar el saldo de su tarjeta de crédito. Pensó que era cuestión de tiempo recuperar lo que había perdido, y empezó a ir a una casa de empeños a vender sus joyas.  Lo que más le dolió fue vender su anillo de casada y también «tomó prestada» una medalla de la comunión de su hija. Sabía que no se la ponía pero un día le preguntó por ella y no pudo contárselo, me hice la tonta.

Eclosión del conflicto en su puesto de trabajo

En el trabajo, como era la encargada, tenía acceso a la caja. Al principio cogía pequeñas cantidades y justificaba los descuadres con las vueltas a las clientas. Mentía y les echaba la culpa a las aprendices.

También empezó a coger productos para vendérselos a las vecinas: champús y mascarillas, entre otros, hasta que fue un paso más allá y cogió varias planchas y secadores de pelo que vendían en la peluquería.

    Afrontamiento de la situación de poder ser imputada. Como encargada, solía ser ella la que pagaba a los proveedores o iba al banco a por cambio. Por ello, tenía acceso a las cuentas de la empresa, por lo que empezó a desviar pequeñas cantidades a sus cuentas.

La dueña del negocio empezó a sospechar que algo pasaba y un día se presentó a última hora cuando estaba haciendo la caja. La vio con dos planchas y 400 euros en el bolso. Fue despedida de inmediato y denunciada después por la dueña.

Lo más duro fue contárselo a su hija y Andrea, en lugar de reprochárselo, le mostró comprensión y la acompañó al tratamiento. Se asombró de la madurez y apoyo de su hija en ese momento difícil después de haberse comportado así. Se sintió querida y con fuerzas, pensó que no había terminado.

Análisis funcional

El análisis funcional es una técnica que permite analizar sistemáticamente las conductas problema con carácter psicopatológico, así como sus antecedentes y consecuentes (Esbec y Gómez-Jarabo, 2000; González-Trijueque y Graña, 2008; Horcajo-Gil, Dujo y Andreu, 2017).

En la Tabla 2 se expone un ejemplo representativo de la problemática con el juego a partir de la descripción de doña Julia, con sus respuestas en el plano cognitivo, emocional/fisiológico y conductual, así como las situaciones antecedentes y consecuentes.

 

Tabla 2. Análisis funcional de una situación relacionada con el juego de doña Julia

  Antecedentes La situación cotidiana de ver anuncios de juego online
  Respuestas
  Cognitiva

Antes del juego:

–     Falta de concentración.

–     Pensamientos obsesivos: recuperar pérdidas, planificación de estrategias para ganar, «voy a tener suerte».

Después del juego:

–     Si gana: «soy un as del bingo», «voy a recuperar las pérdidas».

–     Si pierde: «si echo una partida más puedo ganar», «¿cómo voy a pagar la hipoteca?».

 

  Emocional y fisiológica

Antes del juego:

–     Taquicardia.

–     Ansiedad.

–     Irritabilidad.

–     Inquietud.

Durante el juego:

–     Estimulación.

–     Tranquilidad.

–     Alejamiento del dolor.

Después del juego:

–     Si gana: euforia, grandiosidad.

–     Si pierde: rabia, apatía, desesperanza.

  Motora Acceder a su cuenta de usuario y hacer un ingreso para apostar desde el móvil.
  Consecuencias

–     Pérdida de dinero y problemas financieros.

–     Mentir a su hija y a su jefa para seguir jugando sin ser descubierta.

–     Pérdida de amistades y de otras actividades de ocio.

Entrevistas con terceros informadores

Para realizar el informe pericial de imputabilidad por juego se entrevistó a la hija de doña Julia. Refiere que su madre es una persona afable, cariñosa y muy luchadora. Manifiesta que su padre falleció cuando ella tenía 12 años y que su madre ha trabajado mucho para que ella estudiara y no le faltara nada. Refiere que su madre tenía un negocio propio pero que tuvo que cerrarlo en 2013 porque acumulaba muchas deudas.

Manifiesta que en una ocasión fue con su madre al Bingo y la vio descontrolada, bebía de más y se enfadaba mucho si perdía, o se emocionaba si ganaba. Aunque le llamó la atención, pensó que su madre no solía salir y que era normal que «desfasara» un poco.

Refiere que, aunque su madre tenía un comportamiento extraño, no sospechaba nada hasta que su madre le contó lo que había pasado en la peluquería. Recuerda que su madre estaba preocupada siempre por no poder pagar las facturas y que llegaban muchas cartas del banco. Además, estaba todo el día conectada al móvil. También refiere que en una ocasión le pidió la medalla de la primera comunión a su madre y ella no la encontró y que le extrañó porque su madre era muy ordenada.

Cuando su madre le contó lo que pasaba solo quiso ayudarla, aunque también refiere que se sintió culpable: «Mi madre estaba muy rara y a veces pienso que no quise ver que le pasaba algo».

Análisis documental

Situación financiera de doña Julia ante el hecho de poder ser imputada

Según se constata en la documental examinada para elaborar el informe pericial de imputabilidad por juego compulsivo—extractos bancarios e ingresos en cuenta de casa de apuestas online—doña Julia ha gastado 13597 euros en apuestas entre 2018 y 2021. Esto supone un promedio de 3399,25 euros anuales y 287,27 euros mensuales.

En la Figura 1 se muestra la evolución del gasto realizado en apuestas entre los años 2018 y 2021.

 

Figura 1. Gastos en apuestas e ingresos de doña Julia entre los años 2018 y 2021

 

    Incremento del gasto en juego. Como se puede observar en la Figura 1 el gasto en juego desde 2018 a 2021 se incrementó. En 2021 se observa un incremento del gasto en juego significativo en relación con 2020. Hay que tener en cuenta, además, que en 2021 doña Julia apostó entre enero y abril de 2021, fecha en la que tras ser despedida comenzó el tratamiento.

Asimismo, el número de apuestas realizadas aumenta. En 2018 doña Julia realiza 27 apuestas, en 2019 aumenta a 44, en 2020 juega un total de 66 veces y en 2021 alcanza la cifra de 104 apuestas.

Respecto de la relación entre gastos en apuestas e ingresos de doña Julia se observa que cada vez más destina una mayor parte de sus ingresos a las apuestas. Además, en 2021 los ingresos son inferiores a los gastos en apuestas. Esto le lleva a utilizar su tarjeta de crédito y a solicitar dos préstamos personales para afrontar su situación financiera y seguir apostando, como se puede observar en la Tabla 3.

 

Tabla 3. Gastos de tarjeta de crédito y préstamos que doña Julia destinó al juego

Año Tarjeta Préstamos Empeños Total
2018
2019 300€ 200€ 500€
2020 600€ 1000€ 300€ 1900€
2021 5000€ 500€ 5500€
Total 900€ 6000€ 1000€ 7900€

 

Documentación clínica anterior de doña Julia que se valora en el informe psicológico

De la documentación clínica examinada se aprecia que doña Julia fue diagnosticada de un trastorno mixto ansioso-depresivo por el servicio de Psiquiatría en 2005 y se pautó tratamiento farmacológico. Asimismo, se aporta un informe de Psiquiatría de 2013 en el que fue diagnosticada con un trastorno mixto ansioso-depresivo.

Por otra parte, doña Julia aporta un informe de una psicóloga particular a la que estuvo asistiendo en 2013. Y, además, en el informe consta que según apreciación clínica y pruebas aplicadas doña Julia presenta un trastorno por juego patológico.

En mayo de 2021 fue diagnosticada por el servicio de Psiquiatría de un trastorno por juego patológico y un trastorno de depresión mayor. En los informes de seguimiento de mayo de 2022 se informa que doña Julia evoluciona de forma favorable del trastorno por juego patológico, que se halla en remisión.

 

Resultados

Exploración psicológica en el informe pericial de imputabilidad por juego

Se muestra colaboradora y se establece un clima adecuado para la evaluación. Y se encuentra bien orientada en espacio, tiempo y persona, consciente y sin alteraciones atencionales. Se estima un nivel de inteligencia sin déficit alguno. Tampoco se evidencian alteraciones en la sensopercepción. El lenguaje utilizado es apropiado y adecuado y acorde al nivel educativo. No hay alteración del contenido ni curso del pensamiento. En cuanto a la abstracción, es adecuada, con expectativas de futuro ajustadas a la realidad.

A nivel emocional se muestra eutímica, aunque se aprecia ansiedad evidente cuando habla de los hechos ocurridos. El discurso se desarrolla lógico y con un tono afectivo vivo, y su contenido es coherente en todo momento con la emocionalidad que lo impregna. Manifiesta tener antecedentes psicológicos de depresión.

Pruebas aplicadas a la persona peritada

Test psicológicos con escalas de validez que evalúan síntomas psicopatológicos y características de personalidad

    -PAI. El estudio de la validez e interpretabilidad de la prueba muestra que ha contestado de manera consistente, prestando adecuada atención al contenido de las preguntas.  No hay indicadores de sesgo de respuesta en relación con la tendencia a exagerar síntomas ni a disimularlos.

En las escalas clínicas obtiene puntuaciones elevadas en depresión y quejas somáticas. No muestra rechazo al tratamiento.

En cuanto a las relaciones interpersonales obtiene una puntuación elevada en afabilidad que indica calidez, cordialidad y empatía, con tendencia a perdonar y dar una segunda oportunidad, y niveles medios de dominancia.

    -MCMI-IV. En base a los resultados de las escalas de validez de la prueba se descarta tanto la simulación como la exageración de síntomas psicopatológicos, así como su minimización. Además, se descartan trastornos de personalidad y rasgos desadaptativos.

Las puntuaciones que obtiene la persona peritada en los patrones clínicos de la personalidad y en las escalas de patología grave de la de personalidad se encuentran dentro de límites normativos, por lo que se descarta la presencia de rasgos de personalidad que supongan un factor de vulnerabilidad.

En cuanto a los síntomas clínicos, la persona peritada obtiene puntuaciones compatibles con un trastorno de depresión mayor. Asimismo, presenta síntomas somáticos y de depresión persistente.

 

Formulación forense para determinar si se es imputable

La conducta de juego patológico de doña Julia puede formularse mediante el modelo psicopatológico que se muestra en la Figura 2 (véase más abajo).

En cuanto a la adquisición de la conducta de juego, un primer requisito es la accesibilidad del juego, así como la actitud de los modelos de referencia hacia el juego. En el caso de doña Julia se considera importante señalar que refiere problemas de juego en su progenitor paterno. Asimismo, en relación con el tipo de juego realizado, tiene una mayor aceptación social que las mujeres jueguen al bingo. Doña Julia ha ido al bingo con su tía materna y con amigas. Además, las conductas de juego de doña Julia son    predominantemente online. El juego online es más accesible y privado que el juego presencial, lo que facilita la adquisición de la conducta de juego.

Doña Julia recurre al juego en 2005 para poder afrontar (evadiendo) sus problemas personales, la muerte de su marido, así como afrontar la depresión. Hay que tener presente que la depresión constituye un factor de riesgo para el desarrollo del trastorno de juego patológico.

Además, tiene un apoyo social escaso para afrontar estas dificultades. Vive sola en Madrid (su familia vive en Asturias), su marido ha fallecido y no tiene un círculo de amistades consolidado. Y aunque ha recibido apoyo de su hija cuando esta se enteró, antes se percibía sola.

El hecho de ir al Bingo y «cantar bingo» hacen pensar al jugador que dispone de unas habilidades especiales para el juego. Asimismo, en la adquisición de una conducta de juego patológico intervienen factores precipitantes como una situación de estrés en el caso de doña Julia—mayor volumen de trabajo desde 2008 en su negocio—. Por otra parte, el estigma social hace que especialmente las mujeres no acudan a tratamiento, aunque doña Julia en 2013 inicia el tratamiento.

Doña Julia abandona el tratamiento psicológico al no poderlo compatibilizar con su trabajo y recae en 2018—en este tipo de trastornos es frecuente la recaída—.

La facilidad de acceder al juego online y el anonimato refuerzan esta conducta. Además, la estimulación visual para llamar la atención, la posibilidad de jugar una apuesta de baja cuantía, o la brevedad del lapso de tiempo transcurrido entre la apuesta y el resultado—refuerzo inmediato—potencian la adicción al juego.

Consecuencias de la conducta de juego patológico

Las consecuencias negativas del juego continuado en el ámbito económico precipitan que doña Julia aumente las cantidades apostadas y el número de apuestas para tratar de recuperar las pérdidas producidas. Además, la precariedad económica también precita un aumento en la frecuencia del juego porque sabe que alguna vez podría ganar—refuerzo positivo intermitente—.

Además, el juego se convierte en una forma de evadirse de los problemas que, paradójicamente, provoca el juego continuado.

De esta forma, el jugador entra en un círculo vicioso donde la conducta que causa sus problemas se convierte en la única vía a corto plazo de solventar sus problemas. A medida que aumenta esta conducta doña Julia necesita mayores cantidades de dinero, por lo que recurre a préstamos, empeños y llega a cometer actos ilegales para financiar esta conducta.

  

Consideraciones forenses en el peritaje de imputabilidad por juego patológico

Sobre el estado psicológico de la persona peritada

Los resultados obtenidos a través de la evaluación psicológica pericial con doña Julia se integran en un proceso de juicio profesional estructurado del perito, a partir de las observaciones realizadas durante las entrevistas y de las puntuaciones que ha obtenido en las pruebas de evaluación psicológica estandarizadas y con escalas de validez—PAI y MCMI-IV—.

 

Figura 2. Modelo psicopatológico del juego patológico

 

En la presente evaluación psicológica pericial se descarta la presencia de trastornos de personalidad y se obtienen resultados compatibles con un trastorno de depresión mayor. Estos datos son congruentes con la información clínica examinada, según la que se constata que doña Julia presenta un trastorno ansioso-depresivo desde 2005 y un trastorno de depresión mayor desde 2021.

Los antecedentes de depresión constituyen un factor de riesgo para desarrollar un trastorno por juego patológico (Castilla et al., 2013; Corral et al., 2005; Echeburúa et al., 2011; Echeburúa et al., 2014; González-Ortega et al., 2013).

El trastorno por juego patológico

Por otra parte, según la documentación clínica examinada, doña Julia presenta un trastorno por juego patológico. Se trata de un cuadro actualmente estabilizado según las referencias de la persona peritada y la documentación clínica, lo que según el DSM-5 (APA, 2014) se considera en remisión inicial, ya que no han transcurrido 12 meses desde el momento del inicio de la terapia (2021) hasta la fecha del informe (2022). En el supuesto de que una persona pase más de 12 meses sin recaídas se considera una remisión continuada.

Más adelante se muestran los criterios diagnósticos presentes en doña Julia durante el periodo 2018-abril de 2021 y la valoración para el cumplimiento de cada criterio presente.

Descartar una posible simulación

En cuanto a una posible simulación o exageración de síntomas durante el proceso de evaluación, en el informe pericial de imputabilidad por juego no se aprecian en doña Julia las características que la literatura científica vincula a personas que simulan o exageran síntomas (Esbec y Gómez-Jarabo, 2000; Resnick, West y Payne, 2008; Wilson y Moran, 2004):

-Falta de cooperación con el perito, actitud defensiva ante la evaluación y parquedad en la información.

-Inexistencia documental de los síntomas/trastornos aludidos.

-Falta de adherencia a los tratamientos psicofarmacológicos y/o psicoterapéuticos.

-Escasos o nulos avances terapéuticos.

– «Predice» su empeoramiento o su falta de mejoría.

-Utilización de términos técnicos generales para describir su estado mental.

-No se aprecia urgencia en la persona peritada para terminar con su condición psicopatológica.

-Personalidades inmaduras.

Además, en las pruebas psicométricas aplicadas, las puntuaciones obtenidas en las escalas de validez muestran que doña Julia no disimula ni exagera síntomas.

Acerca de la presencia de un trastorno de juego patológico entre 2018 y abril de 2021

Se ha de subrayar que el objeto pericial requiere un análisis retrospectivo, para el que se ha valorado la información procedente del examen de la documental aportada. En las conclusiones del informe pericial psicológico de imputabilidad por juego no se han tenido en cuenta las referencias aportadas por doña Julia, con el objetivo de hacer un análisis lo más objetivo posible.

No obstante lo anterior, se ha realizado una entrevista con un tercer informador para triangular la información y conocer la percepción que de la persona peritada tiene alguien de su entorno cercano.

En el informe pericial de imputabilidad por juego hay que valorar los criterios de las clasificaciones de los trastornos. Así, el DSM-5 (APA, 2014) define la presencia del trastorno de Juego Patológico en base a los siguientes criterios diagnósticos (los que están presentes en doña Julia se motivan):

  1. Juego patológico problemático persistente y recurrente, que provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo y se manifiesta porque el individuo presenta cuatro (o más) de los siguientes criterios durante un período de 12 meses:
  2. Necesidad de apostar cantidades de dinero cada vez mayores para conseguir la excitación deseada. Como se puede observar en el apartado «Análisis documental» se produce un incremento de los gastos de apuestas desde 2018. Asimismo, de los extractos de la cuenta de apuestas online se puede observar un incremento en el número de apuestas realizadas desde 2018.
  3. Está nervioso o irritado cuando intenta reducir o abandonar el juego.
  4. Ha hecho esfuerzos repetidos para controlar, reducir o abandonar el juego, siempre sin éxito. De la documentación analizada se puede extraer que en 2013 doña Julia estuvo acudiendo a terapia por un trastorno de juego patológico, y en 2018 vuelve a apostar.
  5. A menudo tiene la mente ocupada en las apuestas (p. ej., reviviendo continuamente con la imaginación experiencias de apuestas pasadas, condicionando o planificando su próxima apuesta, pensando en formas de conseguir dinero para apostar). En relación con este criterio del DSM-5 (APA, 2014), destaca que doña Julia ha llegado a pedir dos préstamos por valor de 6000 euros para seguir apostando, así como 900 euros en la tarjeta de crédito. Asimismo, aporta documentos de casas de empeños por los que obtiene 1000 euros. Además, consta una denuncia contra ella por hurto y apropiación indebida.
  6. A menudo apuesta cuando siente desasosiego (p. ej., desamparo, culpabilidad, ansiedad, depresión).
  7. Después de perder dinero en las apuestas, suele volver otro día para intentar ganar («recuperar» las pérdidas). En los extractos de la casa de apuestas online se aprecian ingresos de doña Julia después de haber perdido dinero en apuestas, que pueden tener el objeto de recuperar las pérdidas.
  8. Miente para ocultar su grado de implicación en el juego. Según el testimonio del tercer informador doña Julia le mintió acerca de donde se encontraba una medalla de oro que empeñó para hacer frente a los gastos de juego.
  9. Ha puesto en peligro o ha perdido una relación importante, un empleo o una carrera académica o profesional a causa del juego. Doña Julia ha perdido su empleo por haber cometido presuntamente un delito de hurto y apropiación indebida.
  10. Cuenta con los demás para que le den dinero para aliviar su situación financiera desesperada provocada por el juego. La persona peritada ha solicitado varios préstamos para hacer frente a su situación financiera y vendido objetos de oro en casas de empeño. Asimismo, ha cometido un delito de hurto y apropiación indebida presuntamente.

 

B. Su comportamiento ante el juego no se explica mejor por un episodio maníaco.

Según el DSM-5 (APA, 2014), un solo episodio maníaco es suficiente para diagnosticar Trastorno bipolar I. En la presente evaluación se descarta que doña Julia padezca ningún indicador psicopatológico, descartando cualquier síntoma o trastorno relacionado con bipolaridad y manía en otros momentos a partir de datos de informes psiquiátricos y psicológicos, y de terceros.

Por tanto, integrando los datos actuales y los anteriores, se cumple el criterio B para Juego patológico según el DSM-5.

 

Conclusiones

El perito que firma este informe pericial psicológico ha redactado el contenido de este con imparcialidad y con arreglo a su leal saber y entender, y a los principios de la Psicología. Con todos los respetos al Tribunal que conoce de este caso, se emiten las siguientes conclusiones:

Primera:

    Doña Julia presentó un 312.31 Trastorno de Juego patológico (F63.0) en el periodo 2018- abril de 2021. A partir del análisis forense realizado se concluye que se cumplen los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM-5 (APA, 2014). El padecimiento psicológico sufrido por doña Julia en el citado periodo no supone un menoscabo en la comprensión de lo ocurrido pero sí una significativa alteración de funciones cognitivas que deterioran el control de los impulsos hasta llegar a una falta de capacidad volitiva al tiempo de la presunta comisión de los delitos que se le imputan.

Segunda:

   En la actualidad el cuadro psicopatológico se encuentra en fase de remisión inicial. Puesto que lleva menos de 12 meses sin jugar, que es requisito para la remisión continuada. Acude a tratamiento psiquiátrico desde mayo de 2021, tanto a sesiones individuales como terapia de grupo. Según el informe de Psiquiatría de mayo de 2022 la evolución es favorable.

Tercera:

    Según los resultados obtenidos en los test psicológicos aplicados se descarta la tendencia a la «simulación» y «sobresimulación». Asimismo, los resultados son compatibles con un trastorno de depresión mayor y depresión continuada. Estos resultados convergen con los informes clínicos aportados y suponen un factor de riesgo para el desarrollo y evolución del trastorno por juego patológico.

Cuarta:

   Se recomienda que siga acudiendo al tratamiento psiquiátrico del Hospital y que complemente esta terapia con otra terapia privada con una frecuencia intensiva a valorar por el profesional clínico o sanitario, que combine el tratamiento del trastorno de juego patológico y la depresión.

 

Es cuanto cumple informar

En Madrid, a (día) de (mes) de (año).

 

Notas

1Los datos mostrados no permiten la identificación de las personas. Así se cumple con la normativa legal en materia de protección de datos.

2El estilo de las referencias bibliográficas es la 6ª edición de las normas de publicación de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association) [APA 6ª edición].

ORCID IDs

Pedro J. Horcajo-Gil https://orcid.org/0000-0003-4433-4005

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Referencias

1 «Tragaperras» alude a las monedas en el castellano coloquial de hace algunas décadas.

[2] En presencia de otro trastorno además del trastorno por juego patológico.

[3] Está “al servicio” de evitar sensaciones negativas asociadas a la abstinencia.

JPATP ©2022 Psicología Forense Madrid

ISSN: 2952-1769 · Edición digital