Trastornos del neurodesarrollo
TDAH: problemas en el diagnóstico

TDAH: problemas en el diagnóstico

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Antecedentes del TDAH+

Alrededor del año 1900 se hace referencia al Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en España, asociándolo a un déficit cerebral con origen probablemente genético, a diferencia del defecto moral al que se asociaba anteriormente.

En la actualidad, el TDAH es una de las patologías infanto-juvenil más comunes del ámbito psiquiátrico, afectando al 5-10% de la población infantil general y al rededor del 50% de la población clínica infantil. 

 El TDAH empieza a manifestarse en edades tempranas, pudiendo presentar problemas en la adultez, estimándose que el 30-65% de las personas todavía puede presentar problemas en la edad adulta. Sin embargo, diversos estudios estiman que realmente sólo el 3-7% de los niños y adolescentes cumplen con los criterios diagnósticos para el trastorno, así como solamente el 2-3% de los adultos realmente cumplen con ellos. En este artículo hablaremos sobre qué es el TDAH y por qué se producen problemas en su diagnóstico.

¿Qué es el TDAH?

Según el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales, en su quinta edición (DSM-5), el TDAH se entiende como un patrón de inatención que puede presentarse con hiperactividad y/o impulsividad. El patrón de inatención debe estar presente durante al menos 6 meses; se caracteriza por la presencia de seis o más de los siguientes criterios en niños, pudiendo ser cinco en adolescentes y adultos: 

  • Descuidar la atención de detalles. 
  • Dificultad para mantener la atención.
  • La persona parece no escuchar cuando se le habla.
  • Dificultad para seguir instrucciones, tareas y actividades correctamente.
  • Evitación de tareas que requieran atención sostenida.
  • Puede perder cosas necesarias con frecuencia.
  • Distracción con estímulos externos.
  • Olvidos de actividades cotidianas.

 De igual manera, el patrón de hiperactividad e impulsividad debe estar presente durante 6 meses, y se caracteriza por la presencia de seis o más de los siguientes criterios en niños, pudiendo ser cinco en adolescentes y adultos: 

  • Jugar o golpear manos o pies en el asiento.
  • Levantarse del asiento con frecuencia.
  • Estar inquieto.
  • Dificultad para realizar actividades recreativas tranquilamente.
  • Siente incomodidad estando quieto por mucho tiempo.
  • Habla excesiva con frecuencia.
  • Responde antes que se termina una pregunta.
  • Dificultad para esperar turno.
  • Interrumpe o se entromete en actividades ajenas. 

Estos problemas, si se mantienen en el tiempo, pueden llegar a generar problemas de autoestima e incluso trastornos del estado anímico como la depresión.

La pandemia por Covid-19 ha supuesto un periodo difícil para los niños y niñas afectados ya que de por sí presentan problemas en la socialización y Covid-19 ha dificultado el mantenimiento en los vínculos sociales.

¿Cuáles son los tipos de TDAH? 

 De igual manera, el DSM-5 establece que existen tres especificadores para diferenciar los tipos de TDAH. La persona con TDAH puede presentar síntomas de inatención e hiperactividad-impulsividad, con lo cual se hablaría de un tipo combinado.

Si la persona presenta principalmente síntomas de inatención se trata de un tipo inatento. Y por último, si la persona presenta principalmente síntomas de hiperactividad-impulsividad se trata de un Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) tipo hiperactivo/impulsivo. 

Problemas en el diagnóstico del TDAH 

 En los últimos años el TDAH se ha presentado como uno de los trastornos del desarrollo más prevalentes en niños, sin embargo, ello se debe en parte al sobrediagnóstico que se presenta en esta condición.

Existen diferentes factores que influyen en el sobrediagnóstico, o la atribución del diagnóstico de TDAH en niños que no lo tienen, por ejemplo: 

  • Criterios diagnósticos: los criterios diagnósticos son de tipo categoriales y no dimensionales, es decir, el trastorno se tiene o no, sin especificar un grado.
  • Criterio clínico: el diagnóstico se establece siguiendo el criterio clínico a través de los criterios diagnósticos establecidos, sin otro tipo de pruebas más objetivas. 
  • Límites del desarrollo típico: debido a lo complejo del trastorno es necesario establecer un seguimiento constante del niño para establecer su patrón de funcionamiento, el cual puede generar una impresión inicial similar al TDAH si se realiza de manera breve y sin información suficiente.
  • Factores culturales: el diagnóstico del TDAH se encuentra muy influido por lo que se considere un niño “inquieto”, lo cual generará en los padres la necesidad de acudir a un experto para tratar la supuesta inquietud del niño, la cual puede ser simplemente un patrón normal de actividad elevada en el niño.
  • Falta de investigación: a pesar de todas las investigaciones realizadas sobre el TDAH, tanto sobre la nosología como su tratamiento, aun es necesaria una mayor investigación al respecto.  

¿Cómo se interviene en el TDAH?

 El TDAH es una condición que debe ser atendida de manera multimodal, es decir, mediante la intervención de diferentes profesionales de la salud. Esto también incluye a los padres y familiares, quienes funcionan como coterapeutas desde casa. El TDAH normalmente se aborda desde lo farmacológico, para tratar los síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad; y desde lo psicológico, en donde se trabajan los problemas de conducta y aprendizaje.

Por ello, es importante que el Perito psicólogo realice un adecuado diagnóstico diferencial con otros trastornos del neurodesarrollo como el trastorno del espectro autista.

Se trata de un aspecto clave que te permitirá identificar cuanto antes los apoyos que tu hijo necesita.

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